Londres. El presidente francés, Emmanuel Macron, se reafirmó en su polémico análisis sobre una OTAN en “muerte cerebral”, pese a las duras críticas de aliados como el estadounidense Donald Trump.

“Mi afirmación provocó la reacción de mucha gente, pero mantengo esas palabras”, dijo el mandatario galo en un encuentro con su par estadounidense, que horas antes las había calificado de “muy insultantes”.

Con sus polémicas declaraciones, el francés buscaba sacudir la cumbre de la OTAN, que inició en Londres, después que el llamado de más gasto militar de Trump a sus socios centrara las anteriores.

Ante el inquilino de la Casa Blanca, Macron aseguró que la alianza, nacida de los escombros de la Segunda Guerra Mundial para hacer frente a una Unión Soviética vecina de Europa, no es “sólo dinero”.

Francia aboga por repensar la estrategia de la OTAN, en un contexto de auge militar de China y de ataques de grupos yihadistas, por lo que París ve preocupante la ofensiva de Turquía en el norte de Siria.

Macron criticó así que Turquía luche contra las milicias kurdas del YPG, claves en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico, considerando incluso que Ankara trabaja a veces con sus intermediarios.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ya criticó en el pasado la visión del galo y anunció incluso que vetará decisiones de la OTAN mientras no reconozca a esas milicias kurdas como “terroristas”.

La cumbre, que culminará el día de hoy con un documento para recordar los éxitos de la OTAN, se anuncia eléctrica, con Trump aumentando la presión de nuevo sobre los aliados que no gastan lo suficiente.

China en el retrovisor

El estadounidense abogó por examinar, por ejemplo, retos como “el enorme crecimiento de China”, clave en la salida de Rusia y de Estados Unidos de un tratado clave de la Guerra Fría sobre armas nucleares.

Macron llamó también, en este contexto, a un “diálogo estratégico” pero sin “ingenuidad” con Rusia, principal foco de preocupación de los países bálticos desde el conflicto en Ucrania iniciado en el 2014.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se dijo poco antes dispuesto a “cooperar” en temas como el “terrorismo” o “el peligro de la proliferación de armas de destrucción masiva”, pese al comportamiento aliado.

Hoy, los líderes tendrán sobre la mesa las propuestas de París y de Berlín para iniciar una reflexión sobre el futuro de la OTAN y deberán confirmar su apuesta por el espacio, entre otras decisiones.