Entrevista Daniel Scioli, embajador de Argentina en Brasil

Buenos Aires. El embajador de Argentina en Brasil Daniel Scioli expresó que más allá de las diferencias que hay con el gobierno del vecino país "hay una total predisposición de ambos presidentes (por Jair Bolsonaro y Alberto Fernández) por mejorar las relaciones bilaterales".

—¿Cómo se pueden superar las diferencias entre Fernández y Bolsonaro?

No se trata de eliminar las diferencias porque no tendría lógica. Cada gobierno es diferente a los demás. Pero ambos presidentes tienen en claro que al otro lo eligió su pueblo, respetan eso y pusieron sus funcionarios a completa disposición para trabajar en los temas que hacen a los intereses nacionales permanentes.

—¿Por qué no se pueden flexibilizar los acuerdos de libre comercio del Mercosur para darle más fuerza al bloque?

El Mercosur de 2021 no es el mismo que el de 1991: se está adaptando a los nuevos tiempos. Pero no hay que dejar de lado tampoco las situaciones internas de cada país. Tenemos una industria nacional que tenemos que defender por sobre todas las cosas. Argentina y Brasil ya están trabajando, junto al resto de los estados miembros del Mercosur, en propuestas de flexibilización. El 22 de abril los cancilleres tendrán una reunión 100% dedicada a ese tema.

—¿Cree que el planteamiento de Lacalle Pou sobre la idea de que Mercosur es un "lastre" fue malinterpretado por el presidente Fernández?

Me parece que no hay que darle más entidad de la que tuvo. Es un tema que confío que se irá superando. Argentina y Uruguay tienen una relación de estrecha hermandad.

—¿Es posible que hoy la Cancillería no acompañe el esquema de inserción real que necesita Argentina en el mundo?

No estoy de acuerdo. La Cancillería y la Embajada en Brasil están haciendo un fuerte trabajo de inserción en el mercado brasileño que es modelo para otras regiones. No hay que trabajar para los títulos, que después no tienen validez en el mundo real. Fue el mismo canciller uruguayo, Pancho Bustillo, quien dijo hace unas semanas que el anuncio del acuerdo Mercosur - Unión Europea había respondido a una necesidad electoral de Macri. Buscaba una buena noticia, y ahora tenemos a Europa repensando cláusulas.