Rio de Janeiro. La fiscalía brasileña acusó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y a otras ocho personas de corrupción y lavado de dinero debido a su relación con la gran empresa de construcción Odebrecht.

Se sospecha que sobornos pagados por Odebrecht fueron usados para comprar propiedades vinculadas con el exmandatario. brasileño.

Lula ha negado que él y su instituto sean los propietarios de los terrenos involucrados en el caso.

En el centro de las investigaciones está el Instituto Lula, situado en Sao Paulo, que la policía sospecha que Odebrecht compró y renovó para el ex presidente.

La policía sospecha que Lula participó en una trama para desviar entre 2 y 3% de los montos de los contratos firmados por la constructora Odebrecht con la petrolera Petrobras, a quien suministró servicios por valor de miles de millones de reales.

La fiscalía acusa a Lula de participar en una trama que habría desviado 75 millones de reales (23 millones de dólares) para pagar campañas de formaciones políticas, como el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula.

La esposa del expresidente, Marisa Letícia y el exministro Antonio Palocci fueron denunciados por la fiscalía por participar supuestamente del esquema de fraude.

El exmandatario argumenta ser víctima de una caza judicial en Brasil con el objetivo de impedir su nueva candidatura presidencial, y ya presentó un recurso ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU aduciendo que la justicia brasileña está violando sus derechos.

Luiz Inácio Lula da Silva fue presidente entre el 2003 y el 2011. Según las encuestas, es el favorito para ganar las elecciones en el 2018.