El discurso Estado de la Unión del presidente estadounidense, Barack Obama, la noche del martes, no amplió mucho sobre política exterior. El Presidente no ofreció nuevas propuestas y pareció evitar algunos de los retos más difíciles. Sin embargo, sí se dio tiempo para discutir el papel de Estados Unidos en el mundo, particularmente, en el Medio Oriente. Éstos son los principales puntos que tocó:

1.- Presionar duro por un acuerdo nuclear con Irán

El acuerdo nuclear de Irán fue, por mucho, el mayor punto de la política exterior de Obama en el discurso el único al que le dedicó tiempo real . En realidad no anunció nada nuevo: ha dicho antes que un acuerdo nuclear tiene riesgos, pero es preferible a la guerra; que vetará nuevas sanciones porque éstas matarían al acuerdo; que todas las opciones (léase: bombardeos) permanecen en la mesa y que, para Irán, esto podría ser un importante primer paso hacia relaciones más felices con el mundo.

El punto es que al dedicar cinco párrafos completos a este asunto, al tiempo que soslayó la mayoría de otros temas de política exterior, Obama continúa estableciendo el acuerdo nuclear de Irán como una de las principales prioridades de su política exterior. Se preocupa mucho por ver que esto se logre. Él ve esto asegura como una oportunidad para resolver uno de los retos principales de seguridad de nuestro tiempo sin los riesgos de la guerra .

2.- Nos saldremos de Afganistán

Éste fue el tema predominante de la política exterior de Obama en el discurso de Estado de la Unión del 2013 y lo repitió este año, aunque con menos intensidad y con menos fanfarria. No es ningún secreto que la guerra en Afganistán ha ido en pique desde que el gobierno de George W. Bush desvió su atención hacia Irak en el 2003, desde que el surgimiento de Obama en el 2009 no logró cambiar el rumbo, y desde que el objetivo de EU de al menos presionar a los talibanes a aceptar algunos compromisos en un acuerdo de paz parece cada vez más improbable. En términos políticos, la impopularidad de la guerra es bipartidista, y casi todo el mundo está listo para la reducción que propone Obama.

3.- Sin embargo, todavía vamos a luchar contra los terroristas

Obama aludió a las negociaciones en curso con el gobierno afgano acerca de mantener presencia militar estadounidense en ese país. El presidente afgano, Hamid Karzai no está siendo cooperativo y parece posible que el acuerdo podría derrumbarse. Pero se puede apostar a que Obama trabajará para encontrar una manera de mantener a los aviones drones volando y las incursiones de las fuerzas especiales ejecutándose.

4.- El pensamiento positivo sobre Siria

Obama sirvió un té bastante insípido sobre el tema de Siria, lo cual es comprensible dada su opinión de que Estados Unidos es básicamente incapaz de afectar significativamente los resultados en ese país.

Destacó, con precisión, el exitoso papel de EU en eliminar el arsenal de armas químicas sirio, el cual había sido usado por el gobierno de Damasco en contra de la población civil antes que el acuerdo entre EU y Rusia se lograra. Pero pareció exagerar el papel estadounidense en apoyo a la oposición moderada (léase: los rebeldes no extremistas), la cual ha girado cada vez más hacia los grupos islamistas mejor armados y entrenados, en parte, debido a que el apoyo de Occidente ha sido demasiado tibio. Teniendo en cuenta lo poco que ha hecho Estados Unidos, hay una cierta ironía oscura en Obama pidiendo un futuro libre de la dictadura, el terror y el miedo para los sirios.

5.- Un guiño al desarme nuclear

La reducción del número de cabezas nucleares en el mundo, así como asegurar las que queden, ha sido un gran problema para Obama desde que fue tomado bajo el ala del senador republicano, Dick Lugar, un antiguo defensor de la seguridad nuclear. Éste no ha sido un tema supersexy para la administración Obama; no tiene mucha atención, y este comentario no atrajo muchos aplausos durante el discurso. Pero su inclusión, sobre todo en una tan breve sección de política exterior, fue un recordatorio de que Obama ve esto como un problema de herencia, uno cercano a su corazón.

6.- La Primavera Árabe y el giro a Asia quedan en el camino

Dos de las principales iniciativas de política exterior de Obama. Los principales temas de política exterior en discursos del Estado de la Unión previos han sido el giro hacia a Asia y alentar la Primavera Árabe. Ninguna de estas iniciativas tuvo un buen año en el 2013, por lo que no es sorprendente que se mencionaran de refilón en este discurso.

Resultó más revelador que Obama no mencionara a Egipto en absoluto, incluso para expresar un deseo general de progreso democrático en ese país. Eso refleja un año desastroso en las relaciones EU-Egipto: el gobierno de Obama intentó y no pudo detener el golpe de Estado militar de julio y, mucho más tarde, castigó a Cairo con una reducción de la ayuda militar.

Tomando todo esto en cuenta, no es extraño que no se escuchara mucho sobre la política exterior el martes por la noche.