Salir del mercado único y de la unión aduanera, un nuevo tratado bilateral de comercio con la Unión Europea (UE) y controlar la inmigración figuran entre las pretensiones de la primera ministra.

En su discurso en Londres, ante una amplia delegación de embajadores europeos, la primera ministra británica, Theresa May, marcó 12 objetivos en las negociaciones que prevé abrir en marzo para implementar la salida británica de la UE:

1. Dar la máxima certidumbre posible durante el proceso del Brexit a ciudadanos y empresas. Supondrá traspasar inicialmente a las leyes británicas las actuales directivas europeas que están en vigor en Reino Unido.

2. Recuperar la soberanía del Reino Unido a la hora de promulgar y supervisar las futuras leyes. Implica dejar la jurisdicción del tribunal europeo de justicia.

3. Mantener la unidad entre las cuatro naciones que forman el Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte).

4. Mantener la libertad de movimiento entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

5. Controlar la inmigración europea. Según May, el país seguirá abierto a la llegada de personas de talento y brillantes pero limitará el total de personas que quieren mudarse a trabajar en el Reino Unido.

6. Preservar los derechos de los 3.3 millones de europeos que viven en el Reino Unido y de los 1.5 millones de británicos que viven en la UE.

7. Proteger los derechos de los trabajadores británicos, manteniendo la normativa europea en esta materia.

8. Salida del mercado único, para no tener que respetar la libertad de movimiento de personas que exigen la permanencia en esa zona ni realizar aportaciones a su presupuesto. En su lugar, la primera ministra quiere firmar un acuerdo bilateral de libre comercio entre el Reino Unido y la UE.

9. Alcanzar nuevos acuerdos comerciales con países de otros continentes, como Estados Unidos, Australia o India. Esto supondrá dejar la unión aduanera europea (que obliga a negociar conjuntamente los pactos comerciales con otros países), aunque May aspira a un acuerdo para mantener una zona sin barreras ni tarifas con el resto de la UE.

10. Convertir al Reino Unido en el mejor país para la innovación y la ciencia. En este terreno el gobierno está dispuesto a seguir financiando algunos proyectos europeos.

11. Reforzar la cooperación con la UE en la lucha contra el crimen y el terrorismo.

12. Ejecutar el Brexit de manera ordenada, lo que puede implicar un periodo de transición.

La intención de May es activar el proceso del Brexit el próximo marzo, lo que abriría un periodo de negociaciones de dos años, que concluirían en marzo del 2019. La primera ministra ha dicho que el acuerdo final que se alcance con la UE deberá ser votado por las dos cámaras del Parlamento británico: la de los Comunes y la de los Lores.

Theresa May quiere negociar de manera constructiva y ha advertido a la UE que tratar de penalizar al Reino Unido por dejar esa institución sería una calamidad para el resto de los países.