Todos los estudiantes de las escuelas públicas a partir de los 12 años de Los Ángeles, California, deberán estar vacunados contra el Covid-19 hasta fines de año, decidió este jueves el distrito escolar de la ciudad.

La medida, decidida en votación, podría sentar un precedente al ser la primera de este tipo impuesta por un distrito escolar de Estados Unidos.

Todos los adolescentes con más de 12 años en clases presenciales en las escuelas públicas del distrito tendrán hasta el 21 de noviembre para recibir la primera dosis del inmunizante contra el Covid-19, y hasta el 19 de diciembre, para la segunda dosis.

A partir de ahora, los estudiantes que cumplan 12 años tendrán un mes para iniciar su vacunación contra el coronavirus.

La vacuna es segura, efectiva y es la mejor manera de mantener a nuestros estudiantes protegidos contra el virus", tuiteó minutos después de la votación Kelly Gonez, presidente del consejo del distrito escolar.

Todos los estudiantes de más de 12 años que asistan a clases presenciales deben estar vacunados el 10 de enero de 2022, destacó el distrito escolar en un comunicado.

"Estamos exigiendo estas vacunas porque seguimos priorizando la salud y seguridad de nuestros estudiantes y empleados", dijo el miembro del consejo distrital George J. McKenna III, citado en el texto.

Agregó que sólo la semana pasada más de 250,000 niños fueron diagnosticados con Covid-19.

Unos 600,000 estudiantes están registrados en las escuelas públicas del distrito de Los Ángeles, ciudad de la costa oeste del país con casi 4 millones de habitantes. 

El distrito ya había ordenado que los niños fueran testados regularmente, así como el uso de cubrebocas en espacios abiertos y cerrados. Profesores y otros empleados deben estar vacunados.

Cerca de 58% de los adolescentes entre 12 y 18 años en Estados Unidos fueron inoculados con al menos una dosis.

La decisión de Los Ángeles llega justo después de que el presidente Joe Biden ordenara la vacunación o pruebas semanales a todas las empresas con más de 100 empleados, como parte del plan para enfrentar la pandemia.

Las vacunas, máscaras y otras medidas de control contra el Covid-19 se convirtieron centro de un debate político en Estados Unidos.

Los estados y condados donde gobierna el partido Republicano resisten la imposición de reglas recomendadas por los médicos, argumentando que interfieren con las libertades personales.

La implementación de un programa de inmunización amplio y gratuito fue considerado clave en la reducción de nuevos casos de coronavirus, una enfermedad que deja más de 650,000 muertos y más de 40 millones de contagios en Estados Unidos.

Pero la aparición de la altamente contagiosa variante delta amenaza ese progreso, con un nuevo aumento de los casos, especialmente donde la vacunación ha tenido una baja adhesión.

erp