Los Angeles. En su lucha por controlar cifras récord de contagios por Covid-19, Los Ángeles cerró desde ayer 25 de noviembre, sus bares y restaurantes en la víspera del Día de Acción de Gracias, mientras varios países de Europa comienzan a suavizar las restricciones de cara a las festividades navideñas.

La decisión tomada por la segunda ciudad más grande de Estados Unidos estará vigente durante al menos tres semanas en las que su secretario de Salud urgió igualmente a los ciudadanos a evitar las grandes reuniones familiares.

“Es importante decir ‘no’, incluso cuando se trata de las personas más próximas de nuestra familia”, afirmó el doctor Mark Ghaly, añadiendo que había excluido a su madre de una celebración prevista.

Las autoridades sanitarias estadounidenses llamaron, por primera vez, a sus ciudadanos a que no viajen para celebrar esta festividad en la que las familias suelen reunirse alrededor del pavo y la salsa de arándano.

Con el país enfrentando un creciente número de casos y muertes, los planes para distribuir la vacuna se van acelerando.

Europa se relaja

Mientras el gigante norteamericano lidia con su crisis, algunos países de Europa atisbaban una relajación de las restricciones de cara a las fiestas de Navidad, en momentos en que la segunda ola de contagios comienza a decaer tras semanas de confinamientos.

Pero la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió contra un aflojamiento precipitado.

“Debemos aprender del verano (boreal) y no repetir los mismos errores, relajándonos demasiado rápido”, recordó.

En un mensaje televisado en la noche del martes, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que las tiendas podrían reabrir el sábado y que las órdenes de permanecer en casa a nivel nacional se levantarán a partir del próximo 15 de diciembre, no obstante, se mantendrá el toque de queda nocturno.

Las autoridades británicas anunciaron también que las restricciones a los encuentros sociales y los viajes podrían ser flexibilizadas en Navidad.

En otras partes de Europa, 16 estados alemanes acordaron suavizar ligeramente los límites de contacto social en Navidad, pese a que los casos se acercan al millón allí. Los líderes regionales acordaron limitar las reuniones a 10 personas durante el feriado del 23 de diciembre al 1 de enero, el doble del umbral para el resto del mes.

En Australia, Nueva Gales del Sur, el estado más poblado del país, flexibilizó las medidas de distancia social y permitió a los empleados regresar a sus lugares de trabajo, después de tres semanas sin ningún caso de transmisión local de Covid-19.