El ayuntamiento de la localidad de Dammartin-en-Goële, al noreste de París, ha emitido una orden de "confinamiento general" ante la operación policial en curso para detener a los dos sospechosos del ataque a la revista Charlie Hebdo.

La policía francesa está cercando la zona donde se encuentran los extremistas y ha pedido a la población apagar las luces de las viviendas y apartarse de las ventanas.

Los dos hombres fuertemente armados mantienen en su poder a al menos un rehén, mientras permanecen refugiados en una imprenta cerca de la localidad de Dammartin-en-Goële, a 40 kilómetros al norte de París.

El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, confirmó que se ha puesto en marcha una operación para "neutralizar a los responsables" del atentando contra el semanario satírico, identificados como Cherif y Said Kouachi.

Con anterioridad, los hermanos Kouachi, Said, de 34 años y Cherif, de 32, robaron un auto e intercambiaron disparos con la policía durante una persecución en una de las principales autopistas del país.

La policía en Francia dice haber logrado hacer contacto con los sospechosos del ataque y aseguraron que quieren "morir como mártires".

Yves Albarello, diputado y alcalde de Dammartin-en-Goëlle, señaló que "los terroristas han declarado querer morir como mártires".

Las autoridades de aviación civil han ordenado el cierre de dos pistas del aeropuerto internacional de Roissy-Charles de Gaulle, situado a tan solo 15 kilómetros de la zona del operativo.

El presidente francés Francois Hollande, así como el primer ministro, Manuel Valls, se han desplazado durante algunas horas a la sede del Ministerio del Interior para seguir la operación.

Los dos hermanos junto con Mourad Hamy, un joven de 18 años quien se entregó a una comisaría del noreste de París, asesinaron a balazos a 12 personas el miércoles pasado en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo en Paris.

erp