El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo que Roy Moore, candidato republicano para el Senado por Alabama, debería ser expulsado de la Cámara Alta si gana las elecciones del próximo mes, debido a la acusación en su contra por haber tenido contacto sexual con una niña de 14 años cuando él tenía 32.

El presidente del Senado de Colorado, Cory Gardner, dijo que él cree que “si Moore se niega a retirarse y gana, el Senado debe votar para expulsarlo”.

Los comentarios marcaron el esfuerzo más contundente hasta el momento por parte de los líderes republicanos del Senado para presionar a Moore a que “dé un paso al lado” y renunciar a su candidatura desde que The Washington Post informó sobre las acusaciones el jueves pasado.

“Creo que debería retirarse”, dijo McConnell en declaraciones a los periodistas en el estado al que representa, Kentucky.

El senador republicano añadió que cree “a las mujeres” que han acusado a Moore de comportarse inapropiadamente con ellas cuando eran adolescentes.

El pasado jueves, una mujer llamada Leigh Corfman, de 53 años, acusó a Moore de abusar de ella en distintos encuentros en 1979, cuando ella tenía 14 años y Moore era un asistente del fiscal de distrito. El candidato, que ahora tiene 70 años, ha negado las acusaciones y prometido continuar su campaña.

Aunque es demasiado tarde para eliminar el nombre de Moore de la boleta electoral antes de las elecciones especiales del 12 de diciembre, McConnell dijo que está explorando la opción  de postular a otro candidato. Éste sería un candidato cuyo nombre no aparece en la papeleta, por lo que la gente tendría que votar por él escribiendo su nombre. Cuando se le preguntó específicamente sobre el actual senador Luther Strange, quien perdió ante Moore en la primaria, respondió: “Veremos”.

Además de Corfman, otras tres mujeres entrevistadas por el periódico aseguraron que Moore trató de seducirlas cuando ellas tenían entre 16 y 18 años y él iniciaba la treintena, aunque no le acusaron de haberlas forzado a mantener ningún contacto sexual.

A la lista de acusaciones se sumó una segunda víctima. En una conferencia de prensa acompañada de su abogada, Beverly Young Nelson, aseguró que el candidato la agredió sexualmente en su auto cuando ella tenía 16 años y trabajaba como camarera en un restaurante al cual Moore concurría.

La mujer describe que Moore en lugar de tomar la autopista llevó el vehículo a la parte trasera del local y comenzó a tocarla.

“Estaba aterrada. Pensé que me iba a violar”, aseguró.