Caracas. Después de casi un mes de protestas en contra del gobierno, la figura que puede ser capaz de guiar a Venezuela en su crisis es un joven de 24 años de edad que vive con sus padres.

En las últimas semanas, Juan Requesens ha pasado de la política del campus a dirigir uno de los peores disturbios que Venezuela ha tenido en una década.

La semana pasada, el presidente Nicolás Maduro lo invitó a tener las conversaciones de paz , pero el joven se negó, insistiendo en que antes Maduro debía liberar a los manifestantes encarcelados y cumplir con otros requisitos.

Con más de 300 heridos y al menos 21 muertos, Requesens tiene una gran carga en los hombros, pues es la esperanza de la clase media venezolana para sacar adelante al país.

Requesens dijo que quiere convertir a la rebelión estudiantil en un movimiento social más amplio capaz de trascender las divisiones económicas de Venezuela y de ganarse a los partidarios que están perdiendo la confianza en Maduro. En un país donde los debates políticos a menudo recaen en insultos, burlas y una acalorada retórica, los líderes estudiantiles a veces suenan más adultos que los funcionarios electos. Requesens, cuyos padres son médico y maestra de inglés, dice que es un socialdemócrata que cree en la igualdad de oportunidades y en una economía de mercado con objetivos sociales .