Amsterdam.- Los liberales lograron una estrecha ventaja de un escaño en las elecciones de Holanda, según mostraron resultados preliminares, lo que los deja en posición de formar una coalición que deberá enfrentar un creciente déficit presupuestario.

La elección sacó del cargo al primer ministro demócrata cristiano Jan Peter Balkenende luego de ocho años en el cargo, y el Partido Libertad de Geert Wilders -partidario de políticas anti inmigración- casi duplicó sus escaños, convirtiéndose en el tercer grupo parlamentario por escaños.

Con el 98% de los votos contabilizados, los liberales de derecha conseguían 31 escaños (20.4% de los votos) en el Parlamento de 150 miembros, contra 30 (19.6%) que obtenía el Partido Laborista.

Mientras que los liberales pregonan una política de austeridad fiscal para superar la crisis de presupuesto, los laboristas quieren menos recortes y con mayor lentitud para enfrentar un déficit que llegaría este año al 6.6% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esto daría al líder liberal Mark Rutte el mandato para formar una coalición y convertirse en primer ministro, pero cumplir con sus políticas de austeridad podría ser complejo debido a que necesita el apoyo de al menos otros tres partidos que le aseguren una mayoría parlamentaria.

Más temprano, las encuestas a boca de urna mostraban que los liberales y los laboristas estaban empatados en una elección dominada por el debate sobre la austeridad fiscal, luego de que la estabilidad de la eurozona se vió amenazada por los problemas de deuda soberana que afectan a Grecia.

Balkenende reconoció la derrota de su partido Demócrata Cristiano luego de que los votantes le dieron la espalda, reduciendo casi a la mitad sus escaños desde 41 a 21. El dirigente presentó la renuncia a la jefatura del partido.

La elección del miércoles fue provocada por el colapso del gobierno de coalición entre demócrata cristianos y laboristas por una disputa sobre la duración de la estadía de las tropas holandesas en Afganistán.

Wilders y su Partido de la Libertad ganaron 10 escaños y quedaron terceros detrás de los liberales y laboristas con 21, reflejando la preocupación en el país sobre la inmigración y la política externa.