El primer ministro de Letonia, Krisjanis Karins, impondrá un confinamiento en el país báltico durante un mes ante el repunte de contagios por coronavirus y el escaso avance en vacunación.

"Me disculpo con los que están vacunados, pero las restricciones aplicarán para todos", anunció Karins a periodistas tras una reunión de 10 horas con su gabinete.

"Aún hay mucha gente sin vacunar que se infecta de Covid y muere en el hospital", agregó.

La medida estará en vigor del jueves próximo hasta el 15 de noviembre e incluirá un toque de queda de 20:00 a 05:00, el cierre de salones, cines, teatros y salas de conciertos, mientras los restaurantes solo venderán para llevar.

Únicamente abrirán las tiendes que venden alimentos y otros bienes esenciales, mientras que los demás deberán trabajar desde casa, con la excepción de los empleados de construcción, transporte y otros que requieren presencia física.

Las escuelas funcionarán en remoto, aunque el nivel preescolar y los primeros tres grados de enseñanza básica tendrán lecciones presenciales.

Las disposiciones podrán variar en una reunión del gabinete este martes y en una sesión del parlamento el miércoles, antes de ser votadas.

De la población de 1.9 millones, menos de la mitad ha recibido la vacunación completa contra el Covid-19 y las tasas de contagio se dispararon el último mes.

Solo el lunes se reportaron 1,253 casos nuevos y siete muertes debido al coronavirus en Letonia.

Los hospitales en todo el país dejaron de atender enfermedades como cáncer para concentrarse en pacientes de Covid-19 que requieren cuidado intensivo.