A medida de que Corea del Norte se prepara para el lanzamiento de un cohete de largo alcance la próxima semana, el gobierno de Corea del Sur ha publicado nuevas pruebas que, según afirma, sugieren que una prueba nuclear podría ocurrir muy pronto.

El Ministerio de Unificación de Seúl, a cargo de la política con Pyongyang, publicó el domingo un informe en el que se detalla la actividad en un sitio de prueba en el noreste de Corea del Norte, la misma ubicación de pruebas nucleares entre el 2006 y el 2009. El informe, que cita los detalles de las últimas imágenes capturadas por satélites comerciales, expone que Corea del Norte está en el camino hacia otra grave provocación , debido al gran acopio de tierra en la entrada de un túnel.

Según el análisis, dicha tierra se utilizaría para cubrir el túnel antes de llevar a cabo una prueba subterránea.

Se cree que los trabajos se encuentran en sus etapas finales , manifiesta el informe elaborado por la agencia de inteligencia de Seúl. El terreno alrededor de la entrada del túnel parece haber sido traído de otra región y ha ido creciendo en cantidad desde marzo .

Si Corea del Norte lleva a cabo un ensayo nuclear poco después de lanzar su cohete, igualaría el modelo establecido por el aislado país en el 2006 y el 2009, en el que sus lanzamientos provocaron la condena internacional. En ambos casos, Pyongyang, indignado por la indignación, puso a prueba dispositivos nucleares poco después.

Pero en los últimos dos años, las predicciones sobre una tercera prueba nuclear se han regado por todas partes y los medios de comunicación progresistas en Seúl sugirieron que esta última versión se trataba de un intento por parte del partido conservador para obtener el apoyo de los votantes antes de las elecciones parlamentarias del miércoles.

El anuncio podría tratarse de un falso pretexto para un movimiento electoral por parte de los conservadores , anunció el periódico liberal Hankyoreh en su sitio web.

Luego de las pruebas entre el 2006 y el 2009, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó sanciones para evitar que Pyongyang incurriera en futuras provocaciones. Éstas específicamente exigieron que Corea del Norte no realizara otro ensayo nuclear ni ningún lanzamiento con tecnología de misiles balísticos , tecnología que funcionarios de EU afirman será utilizada en el próximo lanzamiento.