Andrew Selee estaba en Arizona la semana en que el Congreso estatal votó la Ley SB 1070. El ambiente entre los legisladores era muy ríspido , dice el académico. Me parece que es una medida que ha causado mucha polémica, ha dividido a la sociedad en Arizona .

Para Selee, director del Instituto Mexico del Centro Woodrow Wilson en Washington DC, hay tres posiciones distintas en torno del problema: Una muy dura y agobiada por la migración y por el narcotráfico, Arizona se ha convertido en el mayor punto de entrada de migrantes y criminales, eso lo ve con mucha preocupación este grupo. Al otro extremo están las organizaciones y legisladores hispanas quienes sienten que es una medida en su contra que causará un aislamiento y división entre la sociedad. Y hay otro en medio de estas dos posiciones –sobre todo de legisladores- que se sintieron presionados para votar en favor, aunque sabían que era una mala política, que no era una solución al problema.

De acuerdo con el experto en relaciones México-Estados Unidos, la decisión de la Gobernadora de promulgar la ley estuvo estrechamente relacionada con las elecciones que enfrenta en noviembre. Ella estaba muy renuente a apoyar la ley, pero la elección está muy competida y hay candidatos republicanos mucho más conservadores que ella y no se quiso quedar atrás .

Con relación a las consecuencias que pudiéramos observar en Arizona a raíz de esta legislación –se pruebe o no su inconstitucionalidad-, Selee comenta que quizá podría ser el punto de quiebre para que en ese estado pudiéramos ver lo que sucedió en California después de aprobadas las restrictivas leyes antiinmigrantes de 1994: una movilización importante de organizaciones latinas y, como consecuencia, una mayor y mejor participación política de la comunidad migrante en la vida pública del estado .

México lo ha hecho bien

Cuestionado acerca de la labor del gobierno federal mexicano, el Director del Instituto México asegura que las autoridades están haciendo lo que tienen que hacer. Es lo mismo que haría Estados Unidos si México si aprobara una ley que afectara a los estadounidenses viviendo en ese país , dice Selee.

Asegura, además, que ningún cabildeo hubiera podido parar la discusión y aprobación de la SB 1070. La presión para tomar cartas en el asunto era enorme, realmente no hubo tiempo de reaccionar .

El académico confió en que la ley será declarada inconstitucional por las cortes estadounidenses: La regamos , indica, ojalá que haya el suficiente contrapeso judicial para frenar el tema. Estoy casi seguro que se echará para atrás".

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