París. La izquierda francesa criticó las declaraciones del presidente Emmanuel Macron sobre sus intenciones de reparar el vínculo dañado entre la Iglesia y el Estado, pues considera que es una violación “irresponsable” del principio de laicismo.

En Francia, el laicismo está anclado desde 1905 por una ley sobre la separación de la Iglesia y el Estado, Macron decidió dar un discurso ante la Conferencia Episcopal de Francia, algo sin precedentes para un jefe de Estado lo cual provocó polémica.

“Compartimos la sensación de que el vínculo entre la Iglesia y el Estado está dañado y que nos incumbe a usted como a mí repararlo”, le dijo el mandatario francés a monseñor Georges Pontier, presidente de la Conferencia Episcopal.“El camino entre la Iglesia y el Estado está hoy plagado de malentendidos y de desconfianza mutua”, agregó.

En una ola de reacciones, a través de Twitter, el líder del partido de izquierda radical Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, opinó: “Nos esperamos a un presidente, (pero) escuchamos a un subcura”. Mientras que el portavoz del partido denunció “declaraciones irresponsables que soplan sobre las brasas de todos los comunitarismos religiosos”.

El ex primer ministro socialista, Manuel Valls, una de las figuras más reivindicativas del laicismo en Francia aseveró: “El laicismo es Francia y tiene un único fundamento: la ley de 1905, la que separa a las iglesias del Estado”. Para la líder ultraderechista, Marine Le Pen, Macron quiere “atacar la ley de 1905”. Y aseguró, sin mencionar a los musulmanes, que no serán los cristianos los que se “beneficien de ese cambio”.

sin cambios

Varias voces del ejecutivo francés aseguraron que no habrá ningún cambio en las relaciones entre el Estado y las religiones.

Sin embargo, el episcopado no ocultó su satisfacción. “Creo que el discurso marcará la historia de las relaciones entre la Iglesia católica y el Estado”, declaró el portavoz de la Conferencia Episcopal de Francia, Olivier Ribadeau Dumas.