Andorra/CDMX. Más allá de discursos laberínticos, en esta ocasión impedidos por los seis minutos que cada uno de los presidentes tenía como límite, los mandatarios iberoamericanos pidieron en la XXVII Cumbre de la región llevar a cabo peticiones para evitar el acaparamiento de las vacunas contra el Covid-19 y reconocieron que el mecanismo Covax ha sido insuficiente.

Las vacunas es de los pocos temas que unen a todos los países de la región.

Nicolás Maduro, quien no es reconocido como presidente de Venezuela por la mayoría de los participantes, canceló su participación pocas horas antes del evento, al tiempo que el moderador no aplaudió a la vicepresidenta Delcy Rodríguez cuando concluyó la lectura de lo que pareció ser un discurso mitinero.

Tampoco participaron los mandatarios de El Salvador, Paraguay y México. Andrés Manuel López Obrador no lo hizo debido a las diferencias que él mismo ha generado con España por su deseo de recibir perdón por lo ocurrido durante la conquista. En su lugar, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró que en materia de cooperación hay un reto, ”el gran problema de acceso a las vacunas contra el Covid-19”, lo que pone en cuestión toda la arquitectura de cooperación entre las naciones.

El hondureño Juan Orlando Hernández señalado con vínculos con el narcotráfico desde un juzgado neoyorquino, aprovechó la vitrina para defenderse.

"Últimamente se han visto situaciones perversas en las cuales los criminales confesos son presentados en tribunales de un país socio (Estados Unidos), con testimonios obviamente falsos", dijo Hernández, durante su participación por teleconferencia en la cumbre celebrada en Andorra.

Los tres compadres dictadores

Las tres dictaduras de la región: Nicaragua, Cuba y Venezuela, mostraron su desacuerdo por el trato que se les da desde el exterior. “Nicaragua es víctima de la imposición de medidas coercitivas unilaterales, ilegales e injustas que constituyen una violación a nuestra soberanía, al derecho internacional y nuestro derecho al desarrollo", reclamó el canciller Denis Moncada durante su participación. El cubano Miguel Díaz-Canel defendió a Venezuela de las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Fue el colombiano Iván Duque quien pidió poner fin a la dictadura venezolana. "Es urgente que en el caso particular de la república de Venezuela, veamos el fin de la dictadura, un llamado a elecciones libres y un gobierno de transición", señaló.

Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay manifestaron su descontento con la organización por haber incluido a un orador venezolano representante de Maduro.

Rozón a Estados Unidos

El canciller Marcelo Ebrard recordó la matanza contra mexicanos ocurrida en agosto de 2019 en El Paso, Texas. “Se reactivó la Red Iberoamericana de Diplomacia Cultural, iniciativa que co-preside México junto con Perú (...) la acción más decidida de la comunidad iberoamericana frente a las doctrinas supremacistas del reemplazo de civilizaciones que en Estados Unidos tuvo una trágica expresión”. 

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