El número de niños migrantes bajo custodia del gobierno de Estados Unidos aumentó 21% en el último mes, según las últimas cifras oficiales, un aumento impulsado por la política de tolerancia cero de la administración Trump contra quienes cruzan ilegalmente las fronteras del país.

Aunque el gobierno no ha revelado cuántos niños han sido separados de sus padres como resultado de las nuevas medidas, el funcionario del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS) dijo que tenía a 10,773 niños migrantes bajo su custodia.

Bajo el enfoque de tolerancia cero, lanzado el mes pasado por el fiscal general, Jeff Sessions, y la jefa del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, cualquiera que cruce ilegalmente Estados Unidos enfrentará un proceso penal. En la mayoría de los casos, eso significa que los padres que llegan con niños permanecen en las cárceles federales, mientras sus hijos son enviados a los refugios del Departamentode Salud.

Esos refugios están a 95% de su capacidad, dijo un funcionario del HHS, quien explicó que la agencia se está preparando para incrementar potencialmente miles de camas en los albergues en las próximas semanas. El Deparamento de Salud también está explorando la posibilidad de albergar niños en bases militares, pero considera que la medida es una “última opción”, según el funcionario, quien habló bajo la condición de anonimato.

El HHS actualmente tiene cerca de 1,300 camas de reserva para acomodar a más niños, dijo el funcionario, incluidas cientos de ellas en un edificio propiedad del gobierno en Homestead, Florida, adyacente a una base de la Fuerza Aérea que anteriormente se utilizaba como centro de capacitación del Departamento del Trabajo.

Las últimas cifras no distinguen entre menores que llegan sin compañía de sus padres y aquellos que fueron separados de sus padres después de cruzar la frontera. Pero un funcionario de Aduanas y Protección Fronteriza testificó durante una audiencia del comité del Senado la semana pasada que 638 adultos fueron remitidos para ser enjuiciados entre el 6 y el 19 de mayo bajo las medidas de tolerancia cero y que trajeron consigo a 658 niños.

Mientras el alcance de la tolerancia cero se vuelve más evidente, funcionarios del gobierno rechazaron que la actual administración sea responsable de la supuesta desaparición de al menos 1,475 menores que fueron separados de sus padres al entrar en el país ilegalmente.

Funcionarios del Ejecutivo restaron importancia a este hecho. Rechazaron que los menores estén “bajo custodia” de las autoridades estadounidenses y aseguraron que esta situación se debe a los “vacíos legales”, heredados de la administración del expresidente Obama.