Estambul, Tr. LA POLICÍA se encontraba buscando (al cierre de la edición) a un hombre armado que atacó, mató e hirió a decenas de personas que se encontraban festejando el Año Nuevo en el famoso bar Reina en Estambul. Las primeras cifras arrojaron 39 muertos y 70 heridos en lo que se puede considerar uno de los ataques terroristas con mayor número de muertos.

Según la televisora privada NTV, el agresor entró a la una de la mañana en la lujosa discoteca a orillas del Bósforo, en el lado europeo de la ciudad, vestido con un traje de Santa Claus. Se cree que salió del local vestido con otra ropa, explicó el ministro agregando que la hipótesis es que actuó solo.

Mehmet Dag, de 22 años, pasaba por delante del famoso bar Reina y vio como el sospechoso baleaba a un policía y a un peatón. Según su relato, el atacante amenazó después a los efectivos de seguridad, apuntando contra ellos, y entró al club. Una vez que entró, no sabemos qué pasó. Hubo sonidos de disparos, y después dos minutos, el sonido de una explosión .

Imágenes filmadas con un celular por Dag muestran a un policía tendido sobre el suelo fuera de la discoteca y a una mujer. Dag le dijo a la mujer, que estaba tendida boca abajo en un charco de sangre, hermana, se pondrá bien . Llamó a una ambulancia. La filmación mostró ambulancias y las luces del puente de Estambul mientras los sonidos de los disparos llegaban fuera del club.

Ningún grupo se atribuyó de inmediato la autoría del ataque y la autoridad no identificaba aún a posibles sospechosos.

Se estima que unas 600 personas celebraban la llegada del 2017 en el interior del club nocturno, que suele estar frecuentado por famosos incluyendo cantantes, actores y deportistas. Se pudo ver a varios clientes saliendo aturdidos de las instalaciones. Algunos de los asistentes saltaron hacia las aguas del Bósforo para escapar, de acuerdo con los reportes de prensa.

Al menos 24 de los fallecidos eran extranjeros (al momento sólo se había identificado a un estudiante de Arquitectura iraquí, una mujer israelí y seis ciudadanos de Arabia Saudita, Marruecos, Líbano, Bélgica, India y Jordania) y cinco eran ciudadanos turcos, las autoridades siguen intentando identificar al resto. Al menos 69 personas estaban siendo atendidas en hospitales, cuatro en estado grave.

Sinem Uyanik estaba en el club al momento del ataque con su esposo, quien resultó herido.

Antes de que pudiera entender lo que estaba pasando, mi esposo me cayó encima , dijo afuera del hospital Sisli Etfal, de Estambul. Tuve que quitarme de encima varios cuerpos para poder salir. Estaba aterrada . Ninguna de las tres heridas de su esposo revestía gravedad.

Sefa Boydas, un jugador de futbol profesional, se encontraba en el interior del bar. Describió la escena en Twitter. Dijo que no vio al atacante pero sí recuerda que el ataque ocurrió muy rápido y que la policía le ayudó a evacuar a su novia porque no podía correr ya que traía tacones elevados.

El modus operandi del ataque es similar al ocurrido en las masacres del Bataclan, una sala de conciertos parisina, en el 2015, y una discoteca gay en Orlando, el pasado junio. En ambos casos, uno o varios hombres armados utilizaron fusiles de asalto para disparar a los clientes de ambos lugares cosmopolitas. Esos ataques fueron reivindicados por el Estado Islámico. En el caso del bar turco no ha habido alguna reivindicación.

Ankara y Estambul han sido blanco de varios ataques en el 2016, perpetrados por el grupo Estado Islámico (EI) o por rebeldes curdos, en los que han muerto más de 180 personas.

Turquía forma parte de la OTAN y es uno de los socios de la coalición liderada por Estados Unidos para luchar contra el grupo EI. Ankara mantiene también un renovado enfrentamiento con los rebeldes kurdos en el suroeste del país y al otro lado de la frontera en Siria e Irak.

El Gobierno turco inició antes del golpe de Estado fallido del pasado julio una reforma que diezmó los efectivos policiales, lo que ha abierto un flanco débil porque se ha perdido buena parte de la inteligencia de seguridad y militar.

La estrategia diplomática de Erdogan cambió después del intento del golpe. Rusia, anterior antagonista sobre el terreno de la guerra en Siria, se ha convertido en aliado, lo que representa un distanciamiento con Estados Unidos.

El autor de la matanza dejó el disfraz de Santa Claus en el bar para escapar

El ataque terrorista al bar Reina fue el cuarto evento de esa naturaleza en Turquía en menos de un mes, incluyendo el asesinato del embajador ruso a manos de un policía turco, y un ataque con coche bomba contra la policía antidisturbios en un estadio de futbol en Estambul, reivindicado por militantes separatistas kurdos, que han librado una batalla durante décadas contra el Estado turco.

El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, condenó enérgicamente el ataque terrorista en el vecindario Ortakoy de Estambul en las primeras horas del 2017 y ofreció sus condolencias por los fallecidos, incluidos los invitados extranjeros .

Fue el ministro del Interior, Suleyman Solu, quien confirmó que el ataque lo había realizado una sola persona disfrazada de Santa Claus y que en el interior del bar se cambió de ropa para poder escapar. Nuestras fuerzas de seguridad han comenzado las operaciones necesarias para encontrar el atacante, dijo Soylu.

El primer ministro Binali Yildirim impuso un veto informativo y pidió a los medios que eviten publicar cualquier cosa que pueda causar temor en el pueblo, pánico y desórdenes y que sólo puedan servir a los intereses de organizaciones terroristas .

La Embajada de Estados Unidos negó informes de que su gobierno tenía información sobre las amenazas a lugares específicos, incluyendo el bar Reina. El dueño de la discoteca, Mehmet Kocarslan, había dicho que había mayor seguridad en el club durante una semana o más, debido a las advertencias de la inteligencia estadounidense .