París. Francia exigirá una prueba negativa de Covid-19 a todos los viajeros externos a la Unión Europea desde el próximo lunes para evitar que porten nuevas variantes de coronavirus, anunció el día de ayer 14 de enero, el primer ministro, Jean Castex, lo que el examen médico va tomando color de visa.

Los viajeros que lleguen a Francia tendrán también que aislarse durante un periodo de siete días y tras ese plazo deberán volver a realizarse una prueba de Covid-19, añadió Castex en una conferencia de prensa.

Para intentar contener un repunte de contagios, Francia impondrá asimismo un toque de queda nacional a las 18:00 horas a partir del sábado y durante al menos 15 días.

La mayor parte de los franceses estaban ya sujetos a un toque de queda entre las 20:00 y las 06:00 horas, impuesto a mediados de diciembre, cuando se levantó el segundo confinamiento nacional.

Y, en 25 departamentos, sobre todo del este y del sureste, particularmente golpeados por la pandemia, sus habitantes ya debían recogerse en los hogares desde las 18:00 horas.

Francia registró el miércoles alrededor de 23,000 nuevos casos de Covid-19, una cifra muy por encima de los 5,000 casos establecido por el gobierno para levantar las restricciones.

La campaña de vacunación, que ha sido duramente criticada por su lento arranque, entró en una nueva fase con la apertura de las inscripciones para las personas mayores de 75 años.

Hasta ahora sólo podían recibir la vacuna las personas de la tercera edad residentes en asilos y el personal de salud de más de 50 años.

El otro Brexit

El gobierno británico prohibió el día de ayer las llegadas desde todos los países de Sudamérica, y también de Portugal "dados sus estrechos lazos de viaje con Brasil", debido a la nueva cepa del coronavirus hallada en la Amazonía brasileña.

Las llegadas desde Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela estarán prohibidas a partir del viernes "a las 04:00 horas a raíz de la evidencia de una nueva variante en Brasil", anunció el ministro de Transportes, Grant Shapps, en Twitter.

"También se suspenderán los viajes desde Portugal al Reino Unido dados sus estrechos lazos de viaje con Brasil", afirmó, aunque estarán exentos "los camioneros que viajen desde Portugal (únicamente), para permitir que el transporte de bienes esenciales llegue al país".

"Esta medida no se aplica a ciudadanos británicos e irlandeses ni a ciudadanos de terceros países con derecho de residencia" en el Reino Unido, explicó el ministro.

País más castigado de Europa por la pandemia, con casi 85,000 muertes confirmadas por Covid-19, el Reino Unido se enfrenta a una ola imparable de contagios desde el hallazgo en diciembre de una nueva cepa en el sur de Inglaterra, aparentemente mucho más contagiosa.

Hasta para ir al teatro

Mientras tanto, el parlamento austriaco autorizó el día de ayer al gobierno a hacer obligatoria la presentación de una prueba negativa por Covid-19 para asistir a  eventos de espectáculos, internarse en un hospital o alojarse en cualquier hotel, a pesar de las reservas expresadas por algunos medios económicos.