Managua. Desde el 18 de abril que iniciaron las protestas en Nicaragua hasta el 2 de julio la escalada de violencia y represión han dejado entre 220 y 309 muertos, informaron diferentes organizaciones de Derechos Humanos.

En su informe preliminar, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) registró 309 muertos, 24 de ellas en la última semana, de los cuales 288 ya fueron identificados con nombre, aunque están en proceso de verificación por sus familiares.

Asimismo, reporta más de 1,500 heridos, 158 secuestrados por grupos paramilitares, 246 civiles excarcelados tras ser detenidos en las protestas y 20 policías liberados de manos de los manifestantes.

Mientras que el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos y la Comisión Permanente de Derechos Humanos coinciden en contabilizar 220 muertos en las protestas, y tienen una docena más en proceso de verificación.

“Miramos que la seguridad ciudadana como un derecho humano está en una profunda crisis, sin control”, declaró el secretario de la ANPDH, Alvaro Leiva, en rueda de prensa al presentar su informe.

Indicó que de los 309 muertos reportados por su organismo, 122 son jóvenes de 18 a 30 años y 25 menores de 17 años.

Asimismo, precisó que 81% de las víctimas murió por impacto de bala en la cabeza, cuello, tórax y abdomen, y el resto por morteros, arma blanca u otras circunstancias.

Derechos humanos

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya instaló un grupo de expertos para investigar violaciones a derechos humanos.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH tendrá un mandato de seis meses prorrogables, y se ocupará de apoyar las investigaciones de los hechos de violencia y recomendar acciones de la reparación a las víctimas y familiares.