Bruselas. La Unión Europea (UE) elevó el día de ayer 27 de enero, la temperatura de su controversia con el laboratorio AstraZeneca por los retrasos en la entrega de vacunas para el Covid-19, y aseguró que las plantas en Reino Unido deberían compartir su producción.

La controversia estalló después que AstraZeneca anunció el viernes que podría reducir su programa de entrega de vacunas a la UE a raíz de problemas con la línea de producción en una de sus plantas situadas en Bruselas.

En tanto, el laboratorio mantuvo su ritmo de abastecimiento de vacunas al Reino Unido, donde tiene dos plantas productoras.

La comisaria europea de Sanidad, Stella Kyriakides, dijo en una conferencia de prensa que las dos plantas de AstraZeneca situadas en territorio británico deberían suministrar vacunas para cumplir con los compromisos en la UE.

"Quiero que esto quede claro como el agua: no hay una jerarquía entre estas plantas en el contrato, no hay diferencias entre las plantas en el Reino Unido y las que están en la UE", dijo Kyriakides.

Para la funcionaria "las fábricas británicas son parte del contrato de compra anticipada, y es por ello que esas plantas deben suministrar las vacunas".

Un funcionario de la Unión Europea indicó que el bloque recibirá 31 millones de dosis en el periodo, o alrededor de 60% menos que lo acordado inicialmente, por problemas de producción en una planta belga.

El francés Pascal Soriot, presidente ejecutivo de AstraZeneca, afirmó a los diarios el martes que el contrato de la UE está basado en un cláusula del "mayor esfuerzo posible" y no compromete a la compañía con un plazo específico de entregas.

Muchos se preguntan si esto es un capítulo más del Brexit.