Bruselas. El Grupo Internacional de Contacto (GIC) será relanzado por parte de la Unión Europea buscando una solución al conflicto político entre la dictadura de Nicolás Maduro con la oposición, estimó el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Borrell, la víspera de una conferencia de donantes para auxiliar a migrantes venezolanos y sus países de acogida, lamenta asimismo en entrevista que “en Europa no se es consciente” del alcance de la crisis migratoria que se existe en la región detonada por el conflicto.

El español, cuyo desembarco en diciembre al frente de la diplomacia europea profundizó el interés por América Latina de su predecesora, Federica Mogherini, también abordó el ‘impasse’ en los esfuerzos para resolver la crisis política en la otrora potencia petrolera.

La pandemia “puede afectar a los países de desarrollo medio en forma de una nueva crisis de balanza de pagos”. “Y en América Latina hay algunos países candidatos, por desgracia para sufrir este tipo de crisis”, aseguró sin precisar cuáles.

A iniciativa de la Unión Europea y de España, con el apoyo de Naciones Unidas, la comunidad internacional buscará el día de hoy responder a los llamados de ayuda de los países de acogida de los cinco millones de venezolanos desplazados, reiterados desde el inicio de la pandemia.

Miles de venezolanos están volviendo a su país, “tensiones innegables” pero “lógicas” en tiempos de “escasez y de problemas sanitarios” aparecen en los países de acogida, donde “ha habido algunos conatos xenófobos, enumera.

“Si vuelven a Venezuela es porque no han conseguido encontrar una solución aceptable en los países de acogida, a pesar de los esfuerzos que estos han hecho”, lamenta el ex canciller español, para quien las “resistencias” de estos últimos “se han debilitado por la pandemia”.

El “mérito” del plan de Washington

Venezuela vive una grave crisis social, institucional y política desde el 2015, y el segundo mandato de Maduro, no está reconocido por más de 50 países que consideran jefe de Estado interino al opositor Juan Guaidó.

Para intentar allanar el camino a una solución política, países latinoamericanos, europeos y la UE lanzaron en el 2019 un Grupo Internacional de Contacto (GIC), pero “con poco éxito hasta ahora”, reconoce Borrell, quien espera una nueva reunión tras la conferencia de donantes.

“Lo intentaremos de nuevo. Puede que las circunstancias humanitarias sean un estímulo para que este diálogo (entre gobierno y oposición) fructifique”, estima el jefe de la diplomacia, a quien le preocupa al aumento de la tensión entre Caracas y Washington.

Pese a no estar de acuerdo con su política de sanciones, Borrell destaca sin embargo que el plan de Washington, que prevé un gobierno de transición en Venezuela pero sin Maduro ni Guaidó, tiene “aspectos positivos”. “El plan tiene el mérito de existir”, apunta.

Preguntado sobre si abordarán el plan durante la próxima reunión del GIC, asegura que deberán tomarlo en consideración así como otros planes “si existen”, pero siempre con una línea roja: “Una solución que recurra a intervenciones exteriores no es la adecuada”.