Estrasburgo. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, realizó un balance de su mandato al frente de la institución (2014-2019).

El político luxemburgués, de 64 años, se despidió de la escena europea con un discurso ante el Parlamento Europeo, en el que ha animado “a luchar por Europa y combatir el estúpido nacionalismo”, un fenómeno que durante su mandato se extendió por el territorio comunitario y ha cristalizado en la primera ruptura del club a través del Brexit, documentó el diario El País.

Juncker, con voz entrecortada en ocasiones y trastabilleos orales frecuentes, hizo un balance modesto de su gestión, sin alharacas ni triunfalismos, añadió el diario español.

El presidente saliente empezó por destacar sus “decepciones”, entre las que incluye no haber completado la unión bancaria, el fracaso de las negociaciones para la reunificación de Chipre y el estancamiento de las negociaciones de un nuevo tratado con Suiza.

El presidente saliente recibió elogios de los principales grupos parlamentarios (populares, socialistas y liberales) y críticas de las formaciones euroescépticas.

El líder de la Comisión Europea consideró al Brexit como una “pérdida de tiempo y de energía”, y lamentó haber pasado tanto tiempo de su mandato en el Ejecutivo comunitario debatiendo este asunto y no otras prioridades europeas.

“Siempre lamentaré la decisión de Reino Unido de abandonar la UE, pero al menos podemos mirarnos de frente y decir que hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano para garantizar que esta salida sea ordenada”, afirmó ante el Parlamento Europeo. (Con información de Expansión)