Washington. El presidente ejecutivo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), Wayne LaPierre, habló con el presidente Donald Trump el pasado martes después de que el presidente expresara su apoyo a un proyecto de ley sobre la verificación de antecedentes de los compradores de armas, y le dijo que la medida no sería popular entre los partidarios del propio presidente Trump, según funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato.

La propuesta de ley la encabezan los senadores Patrick Toomey y Joe Manchin, republicano y demócrata, respectivamente.

Los asesores del líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijeron que no habría ninguna ley sobre el control de la venta de armas sin la existencia de una amplia mayoría republicana.

“No creo que el presidente o sus aliados republicanos se conviertan en defensores del control estricto de armas”, dijo Matt Schlapp, quien dirige la Unión Conservadora Estadounidense y es un aliado cercano de Donald Trump.

Se han descartado algunas medidas, como la prohibición de las armas de asalto, dicen funcionarios de la Casa Blanca y asesores legislativos.

Trump es presionado por los medios de comunicación y los demócratas para que haga algo respecto a la regulación en la venta y uso de armas, sin embargo, sus compromisos con la NRA se lo impiden.