La Paz. Expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) iniciarán el día de hoy un trabajo de seis meses de investigación sobre las violentas protestas sociales registradas en Bolivia en el 2019, que causaron más de 30 muertos, confirmó el ministro de Justicia, Iván Lima.

“Se van a investigar todos los hechos vinculados a violencia y violación de derechos humanos ocurridos entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre del 2019. El trabajo se inicia mañana y va durar seis meses”, declaró Lima a la radio privada Panamericana.

Tras la anulación de los resultados de las elecciones presidenciales celebradas el 20 de octubre del 2019 se desataron protestas en varias regiones del país que comprendieron choques entre civiles y también entre manifestantes y fuerzas combinadas de la policía y el ejército.

Los incidentes más graves tuvieron lugar en Sacaba, un poblado en la región central de Cochabamba, y en Senkata, un barrio de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz.

Un informe preliminar de la CIDH, un ente autónomo de la Organización de Estados Americanos, estableció que hubo 35 muertos.

Las autoridades bolivianas dijeron inicialmente que tal investigación se focalizaría en los sucesos de Sacaba y Senkata, pero en un comunicado, la CIDH explicó que “su trabajo no está limitado a hechos específicos y puede alcanzar distintos actos de violencia y violación a los derechos humanos cometidos durante el periodo asignado”.

El ministro Lima remarcó el compromiso gubernamental de que tanto las “Fuerzas Armadas como la Policía y los organismos judiciales entreguen toda la información pertinente” para llegar a la verdad de los hechos.

Durante su estancia los expertos tienen programados encuentros con víctimas y testigos, autoridades, así como con organizaciones de la sociedad civil.