Estados Unidos espera algún día normalizar las relaciones diplomáticas con Corea del Norte, dijo el presidente Trump y agregó que estaría dispuesto a invitar al líder norcoreano Kim Jong-un si las pláticas salen bien en la próxima cumbre que tendrán el 12 de junio en Singapur.

“Ciertamente, si sale bien. Y creo que sería bien recibido, que sería muy favorable”, aseguró el mandatario.

Trump dijo que probablemente favorecería a la Casa Blanca en lugar de su club privado Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, como lugar de celebración de Kim.

Apenas un par de horas antes, Trump había declarado que la cumbre es “sólo” un primer paso en un “proceso” que puede requerir de varios encuentros.

“Va a ser mucho más que una foto. Es un proceso, como ya he dicho muchas veces. Creo que no va a ser un acuerdo de un solo encuentro”, sostuvo minutos antes de reunirse con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, para hablar de los detalles del encuentro y escuchar sus preocupaciones de cara a la cumbre.

Trump dijo a los periodistas de que en los próximos días se podría, incluso, firmar el fin de la guerra que ambas Coreas técnicamente mantienen desde 1953.

“Parece extraño, pero esa seguramente sea la parte fácil. Lo difícil es lo que vendrá después”, se aventuró a decir.