El hermanastro de Kim Jong-un, asesinado el lunes, imploró en el 2012 al dirigente norcoreano que le perdonara la vida, a él y a su familia, luego de haber sobrevivido a un intento de asesinato, afirmaron este miércoles diputados surcoreanos.

Kim Jong-nam, hijo mayor del difunto dirigente Kim Jong-il, fue asesinado el lunes en el aeropuerto de Kuala Lumpur en circunstancias que siguen siendo un misterio.

En su calidad de primogénito, Jong-nam fue considerado durante un tiempo el heredero del régimen norcoreano. Pero cayó en desgracia a principios de los años 2000, tras una rocambolesca detención en el aeropuerto de Tokio, donde entró con un pasaporte falso, argumentando que quería visitar Disneyland.

Desde entonces ha vivido de facto en el exilio y su hermanastro Kim Jong-un tomó las riendas del régimen tras la muerte de su padre en diciembre del 2011.

En el 2012, agentes de Corea del Norte intentaron asesinar a Kim Jong-nam, partidario de hacer reformas en el país, explicaron el martes a la prensa parlamentarios surcoreanos, después de una reunión a puerta cerrada con Lee Byung-ho, director de los servicios de espionaje surcoreanos (NIS).

Según (Lee), fue víctima de un intento de asesinato en el 2012 y Jong-nam envió en abril del 2012 una carta a Jong-un escribiéndole: ‘Por favor, sálvame a mí y a mi familia’ , declaró a los periodistas Kim Byung-kee, miembro de la comisión de espionaje del Parlamento.

Sospechosa detenida

Policías malasios detuvieron a una sospechosa, tras este asesinato con tintes de Guerra Fría, que Seúl achaca a agentes norcoreanos.

Mientras que Corea del Sur mencionó que la víctima había sido envenenada por espías norcoreanas, la policía de Kuala Lumpur anunció la detención de una mujer con un pasaporte vietnamita.

El asesinato fue presentado por Seúl como una prueba de la brutalidad de la naturaleza inhumana del régimen de Pyongyang. Alguien le había agarrado la cabeza por detrás y le roció la cara con un líquido , declaró el jefe de la policía criminal del estado de Selangor, Fadzil Ahmat.