Washington. Por segunda ocasión el presidente Donald Trump será llevado a juicio político acusado de motivar una inasurrección reflejada en el asalto a el Capitolio el pasado 6 de enero.

La votación en la Cámara fue 232-197. Diez republicanos se unieron a los demócratas para respaldar el impeachment.

El caso pasa al Senado que hará las veces de juez, sin embargo, el reloj se convierte en un cuello de botella para los demócratas.

"De acuerdo con las reglas, procedimientos y los precedentes en el Senado que gobiernan el juicio político, simplemente no hay posibilidad de que un juicio justo o serio pueda terminar antes de que el presidente electo (Joe) Biden jure el cargo la próxima semana", manifestó el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell (republicano).

McConnell no convocará a una sesión especial en el Senado antes del 19 de enero, sin embargo, aclaró una publicación del diario The New York Times del pasado lunes en donde se revela que él estaría a favor de destituir a Trump. “A pesar de que la prensa ha estado llena de especulaciones, no he tomado la decisión final sobre cóno votaría, tengo la intención de escuchar todos los argumentos cuando se presenten en el Senado”.

El Senado se convierte en una especie de dique de contención ya que la Cámara de Representantes aprobó ayer en una votación convertir a Donald Trump en el primer presidente de Estados Unidos en enfrentar dos veces un juicio político, al acusarlo formalmente, en sus últimos días en el poder, de incitar a una insurrección una semana después de que una turba de sus partidarios irrumpió en el Capitolio.

La mayoría de los senadores republicanos se mantuvieron en silencio el día de ayer. Quien ahora toma la estafeta es el senador republicano Lindsey Graham al liderar el juicio en contra del presidente.

Figura clave en el inicio del juicio ha sido la líder demócrata en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi. "Hoy de manera bipartidista la Cámara demostró que nadie está por encima de la ley, ni siquiera el presidente de Estados Unidos", aseveró la máxima demócrata en el Congreso en una ceremonia en la que firmó el artículo de acusación.

Los 10 sensatos

Los 10 republicanos que se distanciaron de Trump son: Liz Cheney, Anthony Gonzalez, Jaime Herrera Beutler, John Katko, Adam Kinzinger, Peter Meijer, Dan Newhouse, Tom Rice Fred Upton y David Valadao.

Chaney, quien se encuentra jerárquicamente muy cercana a la cúpula de los republicanos, comentó el martes: “Nunca ha existido una traición más grande por parte de un presidente de Estados Unidos a su cargo y a su juramento”.

El reloj burocrático jugará a favor de Trump, pero quedará claro que los republicanos terminarán el gobierno de Trump muy mal parados, sin la presidencia y sin la mayoría del Senado y de la Cámara de Representantes.

Es muy probable que el trumpismo tenga más seguidores que el propio Partido Republicano.