La capitana del barco Sea Watch 3, Carola Rackete, quedó libre este martes luego que el juez de instrucción de la ciudad siciliana de Agrigento, no validó el arresto, ni ordenó medidas cautelares contra la activista alemana, que el sábado atracó en Lampedusa con 40 migrantes, ignorando la prohibición de las autoridades italianas.

Luego de cuatro días de arresto domiciliario, la magistrada investigadora de Agrigento, Alessandra Vella, no validó el arresto de la capitana y excluyó el delito de “crimen de resistencia y violencia a un buque de guerra”, por el que Rackete arriesgaba ir a prisión hasta diez años, reportó el periódico La Repubblica.

Indicó que el “delito de resistencia a un funcionario público estaba justificado por una "excusa" vinculada a haber actuado "para el cumplimiento de un deber": el de salvar vidas en el mar.

Por lo tanto, el arresto domiciliario decidido por el fiscal, que había solicitado la validación de la medida restrictiva y la prohibición de residencia en la provincia de Agrigento, es menor, indicó la magistrada.

La juez de instrucción también señaló que la elección del puerto de Lampedusa por Rackete no fue “instrumental”, sino obligatoria porque los puertos de Libia y Túnez no se consideraron refugios seguros.

Rackete deberá presentarse ante las autoridades de Agrigento el 9 de julio próximo para ser interrogada respecto a otra línea de investigación que se relaciona con la inmigración ilegal.

Tras la decisión de la fiscalía, el ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, insistió en la deportación de la capitana alemana, de 31 años, pero la medida deberá ser validada por la autoridad judicial.

"Para el poder judicial italiano, ignorar las leyes y embestir un bote de la Guardia de Finanzas no son razones suficientes para ir a la cárcel. No hay problema: para la comandante Carola Rackete, una disposición está lista para enviarla de regreso a su país, porque es un ‘peligro’ para la seguridad nacional”, según Salvini.

Rackete “regresará a Alemania, donde no serían tan tolerantes con una mujer italiana que tuviera que atentar contra la vida de policías alemanes. Estamos orgullosos de defender a nuestro país y de ser diferentes a otros líderes europeos que creen que aún pueden tratarnos como su colonia”, agregó el ministro.

Después de dos semanas en medio del mar, el Sea Watch 3 entró en las primeras horas del sábado pasado en el puerto de Lampedusa violando las advertencias de la Guardia de Finanzas. La capitana Rackete fue arrestada y los inmigrantes lograron desembarcar.

El barco de bandera holandesa rescató el 12 de junio pasado a unos 53 migrantes en aguas internacionales próximas a Libia, días después 11 personas fueron evacuadas por motivos médicos tras una inspección sanitaria de la Guardia Costera italiana.

Sin embargo, al ingresar en aguas italianas, el 26 de junio pasado, se desató una polémica con la organización Sea Watch y el gobierno de Italia que mantiene una política de puertos cerrados a la inmigración.