La Paz. La presidenta interina de Bolivia, la conservadora Jeanine Añez, retiró el jueves su candidatura para los comicios generales del 18 de octubre, después de que las encuestas la mostraran muy atrás en la carrera con sus rivales.

“Hoy dejo de lado mi candidatura a la presidencia de Bolivia, para cuidar la democracia”, anunció la mandataria en un mensaje televisado.

En su mensaje explicó que tomó la decisión “ante el riesgo de que se divida el voto democrático entre varios candidatos y que a consecuencia de esa división el MAS (Movimiento Al Socialismo, liderado por Morales) acabe ganando la elección” del 18 de octubre.

“Si no nos unimos, vuelve Morales; si no nos unimos, la democracia pierde; si no nos unimos, la dictadura gana”, expresó.

Luis Arce, el candidato del MAS -el partido del expresidente Morales-, lidera por lejos los sondeos de opinión para unos comicios que fueron postergados por la pandemia del coronavirus. Arce es seguido por el centrista Carlos Mesa.

La candidatura de Añez había provocado una controversia en el país, ya que inicialmente había anunciado que no competiría para guiar a Bolivia a nuevas elecciones transparentes.

Áñez abandonó la carrera electoral un día después de divulgarse una encuesta nacional de la fundación católica Jubileo que le asignaba el cuarto lugar, con apenas el 7% de la intención de voto.

Estaba por debajo de Arce (29.2%), del expresidente Carlos Mesa (19%) y del líder cívico regional Luis Fernando Camacho (10.4%), sin posibilidad de ganar ni de pasar a una eventual segunda vuelta.