Tokio. Japón considera la deportación de 14 activistas chinos, detenidos por haber desembarcado sin autorización en las islas en disputa ubicadas en el Mar Oriental de China, al mismo tiempo que duras críticas y reiteradas demandas por su liberación explotaron ayer en China.

Los manifestantes habían viajado en barco desde Hong Kong a las islas deshabitadas y controladas por Japón, pero también reclamadas por China y Taiwán. Fueron arrestados el miércoles después de que cinco de ellos desembarcaran en una de las cinco islas, conocidas como Senkaku en japonés y Diaoyu en chino.

La policía japonesa y funcionarios de la Guardia Costera interrogaron a los manifestantes en Okinawa. Oficiales del Servicio Guardacostas afirmaron que Japón tiene que decidir si se debe continuar con la investigación criminal o repatriarlos hoy por la noche.

Estamos considerando varias opciones, incluida la posibilidad de la repatriación , manifestó el oficial de la Guardia Costera, Yoshiyuki Terakado.

Indicó que Japón tomará una decisión para las 14 personas detenidas la noche del viernes. Informes de los medios de comunicación japoneses reportaron que los activistas tienen más probabilidades de ser deportados.

Los medios estatales chinos informaron que el manejo de los activistas por parte de Japón perjudica las relaciones bilaterales.