Nueva York. El presidente electo Donald Trump comenzó a construir su equipo de seguridad de Estados Unidos, ofreciéndole al teniente general retirado Michael Flynn el puesto de asesor de seguridad nacional, el mismo día en que hizo su incursión más directa en política exterior al reunirse con el premier japonés.

Flynn, que ha sido director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, ha asesorado a Trump en cuestiones de seguridad nacional desde hace meses. Con el puesto que le ofrecen, laboraría en la Casa Blanca y tendría acceso frecuente al presidente.

Lo anterior lo informó un alto funcionario del equipo del magnate, el cual pidió guardar el anonimato porque carece de autorización para hablar sobre la oferta. No dijo si Flynn aceptó el puesto.

Trump sostuvo su primera reunión con un líder mundial desde que ganó los comicios presidenciales, entrevistándose en privado con el primer ministro japonés, Shinzo Abe. El magnate no hizo comentarios tras la reunión.

Creo que sin confianza entre ambas naciones, la alianza nunca funcionaría en el futuro, y (después) del desenlace de la conversación de estoy convencido de que el señor Trump es un líder en el que puedo tener gran confianza , afirmó Abe después de la entrevista.

Horas antes el jueves, Trump efectuó consultas con el exsecretario de Estado, Henry Kissinger, y se entrevistó con Nikki Haley, gobernadora de Carolina del Sur y posible candidata a encabezar el Departamento de Estado.

En Washington, el vicepresidente electo Mike Pence se reunió con los líderes republicanos en el Congreso. Posteriormente se entrevistó con Nancy Pelosi, líder de la minoría en la Cámara de Representantes, y con Chuck Schumer, recién elegido para encabezar a los demócratas del Senado, en busca de transmitirles respeto en momentos en que los demócratas se preparan para un control republicano en ambas cámaras y en la Casa Blanca por primera vez en una década.

Esperamos hallar formas en las que podamos encontrar puntos de vista en común y hacer avanzar al país , afirmó Pence afuera de la oficina de Schumer en el Senado.

En un gesto de reconciliación por separado con la clase dirigente republicana, Trump tiene planeado reunirse con Mitt Romney, candidato presidencial republicano en el 2012, que criticó a Trump como un estafador y un fraude en un duro discurso en marzo pasado. El magnate respondió refiriéndose repetidas veces a Romney como un perdedor .

Ambos comenzaron a reconciliarse después de la victoria de Trump, cuando Romney le llamó para felicitarlo. Se reunirán este fin de semana.

Durante su reunión con Kissinger, que encabezó el Departamento de Estado en los gobiernos de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford, ambos conversaron sobre las relaciones con China, Rusia, Irán y la Unión Europea.