Japón aprobó un presupuesto récord de 101.46 billones de yenes (unos 815,000 millones de euros), con nuevo aumento en las partidas social y de defensa, y enfocado a paliar efectos adversos de la próxima subida del IVA.

El presupuesto para el nuevo ejercicio fiscal japonés, que comenzará el 1 de abril, es 3.8% superior al del 2018 y supera por primera vez los 100 billones de yenes de base (sin contar las partidas suplementarias elaboradas por el Ejecutivo a lo largo del año para cubrir gastos adicionales).

La partida central del presupuesto, aprobado este miércoles en la Dieta (Parlamento), es un paquete de estímulo de 2.03 billones de yenes (unos 16,300 millones de euros) orientado a respaldar la demanda interna tras la subida del impuesto al consumo (IVA) desde 8% a 10% prevista para entrar en vigor en octubre.

El paquete incluye un programa de reembolso para compras realizadas con tarjetas de crédito y otras formas de pago no en efectivo, cupones de compra para hogares con bajos ingresos o niños pequeños, y gastos en obras públicas para reforzar las infraestructuras contra desastres naturales.

Como ocurriera otros años, la mayor parte del presupuesto, un récord de 34.06 billones de yenes (unos 273,500 millones de euros), está destinada a desembolsos de la seguridad social, incluidos los servicios de salud y las pensiones, que se están hinchando ante el rápido envejecimiento demográfico de Japón.

El gasto en defensa alcanzó un nuevo récord de 5.26 billones de yenes (unos 42,200 millones de euros), 1.3% anual más, debido en parte a la adquisición de nuevas baterías antimisiles terrestres Aegis Ashore y seis cazas F-35A.

El constante aumento del presupuesto público nipón, que ha marcado máximos en los últimos siete años, es un signo de que el país está lejos de consolidar su salud económica, pese al aumento en los ingresos fiscales.

La deuda pública de Japón es más del doble de su Producto Interno Bruto (PIB), la mayor entre los países desarrollados.

El Ejecutivo japonés espera un récord de 62.5 billones de yenes (502,000 millones de euros) en ingresos fiscales durante el ejercicio del 2019, con una caída (por noveno año seguido) en la emisión de nuevos bonos estatales de 3.1% anual hasta 32.66 billones de yenes (262,300 millones de euros).