Los japoneses retornan a las urnas el domingo y podrían devolver el poder en elecciones a los conservadores del Partido Democrático Liberal (PDL) tras un lapso de tres años, lo que daría al ex primer ministro Shinzo Abe un chance para aplicar radicales medidas económicas y una severa política ante China.

Una victoria del PDL daría pie a un Gobierno comprometido con una dura postura en una disputa territorial con China, una política energética a favor de los reactores nucleares pese al desastre de Fukushima del año pasado y una receta potencialmente riesgosa de una política monetaria ultra expansiva y altos gastos fiscales para afrontar la deflación.

Sondeos de medios han previsto que el PDL ganará una amplia mayoría en la poderosa Cámara baja del Parlamento de 480 escaños, apenas tres años después de la devastadora derrota que puso fin a 50 años del partido en el poder.

Sin embargo, muchos votantes permanecían indecisos cuando faltaban apenas días para las elecciones, indicaron los sondeos.

Junto con un aliado menor, el PDL de Abe podría incluso ganar una mayoría legislativa de dos tercios, necesaria para poner fin al estancamiento que ha afectado a varios gobiernos por media década.

Las estaciones de votación abren a las 07.00 hora local (2200 GMT) y cerrarán a las 20.00 horas (1100 GMT), cuando se espera que las principales cadenas de televisión comiencen a divulgar sus resultados a boca de urnas.

Abe, de 58 años, que tuvo que renunciar abruptamente como primer ministro en el 2007, ha estado promoviendo una dura postura en la disputa con China por un grupo de islas deshabitadas del Mar de China Oriental, aunque algunos expertos dicen que podría moderar su retórica una vez en el poder.

El político conservador también ha hecho un llamado por la implementación de un estímulo monetario "ilimitado" y grandes gastos en obras públicas - lo que por décadas fue el centro de las criticadas políticas del PLD - para rescatar a la economía de su cuarta recesión desde el 2000.