Roma. El presidente italiano puso el lunes a su país sobre el camino cuyo rumbo lleva hacia nuevas elecciones. Decidió encargarle a Carlo Cottarelli, un viejo funcionario del Fondo Monetario Internacional, la compleja misión de convertirse en el primer ministro con la única misión de sacar adelante los presupuestos del Estado.

El debate sobre la relación entre Italia con la Unión Europea lo detonó el presidente Sergio Mattarella al rechazar la propuesta de los partidos ganadores de las elecciones ocurridas hace casi tres meses: Movimiento 5 Estrellas y La Liga, dos formaciones extremistas.

Después de su nombramiento, Mattarella dijo a periodistas que las elecciones se celebrarán el próximo otoño o a principios del próximo año. De igual manera, trató de tranquilizar a inversionistas.

La perspectiva de nuevas elecciones generó temores entre los inversionistas al pensar que la naturaleza de las próximas elecciones sería una especie de referéndum sobre la permanencia de Italia en la zona euro.

El euro tocó un nuevo mínimo durante los últimos seis meses, y la prima de riesgo se elevó a 234 puntos el pasado lunes.

Un funcionario del Movimiento 5 Estrellas dijo que el partido estaba considerando una alianza electoral con la Liga. En marzo, el partido llevó a cabo su propia campaña, mientras que la Liga hizo campaña como parte de una coalición de derecha junto al partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

“Esto no es una democracia ya que no se respeta el voto popular”, dijo el presidente de La Liga, Matteo Salvini, después de que Cottarelli aceptara su nombramiento por parte del presidente.

“Las próximas elecciones serán un plebiscito: la población y la vida real contra las viejas castas políticas”, dijo.

Salvini está aprovechando la creencia, entre muchos italianos, de que las reglas fiscales de la UE están siendo manipuladas contra Italia.

“El euro tiene que quedarse, pero tenemos que hacer que nuestra voz se escuche”, dijo Roberto D’Amelia, de 68 años, propietario de un bar en el centro de Roma.

En uno de los mercados de la capital, algunos criticaron a los partidos extremistas: “Soy madre de un niño que tiene que viajar por el mundo, y estoy convencida de que un ministro antieuropeo no es lo mejor para Italia”, dijo Irene Teramo, una persona que se encontraba comprando.

“Anoche (domingo) fue el día más oscuro para la democracia italiana”, dijo Luigi Di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas, quien pidió al Parlamento la destitución del presidente Mattarella.