Roma. Italia cercó a más de 15 millones de personas en el norte del país después del incremento de muertos a causa del coronavirus, 133 en las últimas 24 horas.

Con esta cifra, el total es de 366 fallecidos, precisó la dirección de Protección Civil, una cantidad alarmante que sitúa a Italia después de China, tanto por el número de fallecimientos como de contagios.

La cifra de personas contagiadas subió a 7,375, la mayoría en Lombardía, región del norte en plena cuarentena con 4,189 casos y 267 decesos, precisó el responsable de Protección Civil, Angelo Borrelli.

El balance cayó como baño de agua  fría, dado que una cuarta parte de la población total, más de 15 millones de personas, ha sido confinada en una medida sin precedente tomada en Europa para intentar frenar la propagación del coronavirus, que ya ha contagiado a más de 109,000 personas en el mundo.

Angustia en Milán

La medida afecta a una amplia zona del norte de Italia, el corazón productivo del país, y que va desde Milán, la capital económica, hasta Venecia, hito del turismo mundial.

La ciudad, que hoy disfrutaba de un sol agradable, estaba casi desierta, la poca gente que se atrevía a salir respetaba la distancia de más de 1 metro, algunos caminaban, otros corrían.

“Nos han catapultado a una situación de incertidumbre, de angustia”, reconoció desde Milán Pina Antinucci, psicoanalista, en una charla por teléfono.

“Quisiera saber si estoy contagiada, que me hagan los análisis y saber si tengo ese huésped indeseado que ocupa nuestras casas, mentes y vidas”, dijo.

Los aeropuertos permanecían abiertos, aunque está prohibido abandonar las áreas en donde rige la cuarentena, llamadas zonas rojas.

Dentro de esta área, donde reside una cuarta parte de la población italiana, los museos, los centros deportivos, las albercas, los clubes nocturnos, las salas de juegos y los pubs deben permanecer cerrados.

Los bares y restaurantes pueden permanecer abiertos con la condición de que se respete la distancia de seguridad (1 metro entre dos personas); de lo contrario los obligan a cerrar.