Jerusalén. La batalla por la supervivencia política del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el poder desde hace una década, podría extenderse por días o hasta semanas, después de que las encuestas a boca de urna mostraron un resultado electoral muy estrecho frente a su rival Benny Gantz.

El partido Likud (derecha) de Netanyahu obtendría entre 30 y 33 escaños de los 120 del Parlamento y la alianza centrista Kahol Lavan (Azul y Blanco) de Gantz, entre 32 y 34.

Además de los puntajes de estos dos partidos, los resultados de los aliados potenciales de cada uno serán decisivos porque la cuestión no es tanto quién tendrá la mayor cantidad de escaños, sino cuál de los dos podrá alcanzar, por alianzas, el número de 61 diputados, umbral de la mayoría en la Knesset, el Parlamento israelí. Según los sondeos, por el momento ningún bloque parece capaz de reunir este número y formar así un gobierno después de esta segunda elección en cinco meses.