Israel anunció este domingo 24 de enero que prohibirá durante una semana el despegue o el aterrizaje de la mayoría de aviones para frenar la propagación de nuevas variantes del coronavirus.

"Cerramos herméticamente el cielo, salvo raras excepciones, para evitar la entrada de mutaciones del virus y asegurarnos que avanzamos rápidamente con nuestra campaña de vacunación", dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

La medida entrará en vigor en la medianoche del lunes al martes hasta el 31 de enero, indicó un comunicado de la oficina del jefe de gobierno.

Los vuelos de carga y para luchar contra los incendios, así como para un tratamiento médico, funerales o procedimientos legales, están autorizados.

Oficiales del ministerio de Salud y de Interior decidirán sobre las peticiones de vuelos "por necesidades humanitarias o personales", precisó el comunicado.

Israel se encuentra sumido, desde diciembre, en su tercer confinamiento hasta finales de enero.

Según el ministerio de Salud, se han vacunado ya 2.5 millones de los nueve millones de habitantes en Israel.

kg