Funcionarios del gobierno israelí proporcionaron al Washington Post copias de algunos documentos del Mosad que demuestran los esfuerzos de Irán por conseguir armas nucleares.

La información proporcionada a los medios arrojó nuevos detalles sobre la operación osada, pero no abundó sobre lo que Israel ya había admitido hacer.

Los agentes israelíes contaban con seis horas y 29 minutos para entrar a la instalación antes de que los guardias llegaran por la mañana. En ese lapso, ellos ingresaron, desconectaron la alarma y abrieron cajas fuertes para sacar media tonelada de documentos secretos y después salieron sin ser detectados.

Algunos documentos demostraron que Irán se ha esforzado por “ensamblar sistemáticamente todo lo que necesita para producir armas atómicas”.

Uno de los documentos iraníes consultados especifica planes para construir un primer “lote de cinco armas” y analiza sitios para posibles pruebas nucleares subterráneas.

Irán sostiene que todos los documentos son fraudulentos. Los materiales que se mostraron incluyen documentación que nombra al actual presidente iraní, Hassan Rouhani, como miembro del Consejo de Tecnologías Avanzadas que aprobó el programa encubierto de armas nucleares.

A principios del año, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, hizo público, según él, documentos sobre información nuclear iraní obtenida ilegalmente por espías israelíes en el 2003, argumentando que esta información avalaba la decisión del presidente Donald Trump de retirar a Estados Unidos del acuerdo con Irán. Netanyahu dijo que había unas 55,000 páginas de documentos y 183 discos compactos de información secreta sobre un programa iraní de armas nucleares llamado Project Amad.

Irán estaba a punto de dominar las tecnologías clave de fabricación de bombas cuando se ordenó la detención de la investigación en el 2003. El régimen iraní no abandonó su esfuerzo por obtener un arsenal de armas nucleares, sino que simplemente desmanteló partes de él.

Teherán detuvo gran parte del programa de armas nucleares en el 2003, pero los memorandos internos en los documentos muestran a científicos experimentados, planes extensos para continuar varios proyectos en secreto, ocultos dentro de los programas de investigación militar existentes.

“Que no haya ningún error: la cantidad de personal en la superficie y encubierta no disminuirá”, citó un funcionario iraní que escribe en un memo del 3 de septiembre del 2003. “La estructura no disminuirá y cada subproyecto supervisará tanto sus partes abiertas como las encubiertas”.

A los tres reporteros estadounidenses se les permitió ver y tocar, con guantes, “algunas páginas de archivos originales, incluidas notas manuscritas firmadas por Mohsen Fakhrizadeh, el físico iraní que las agencias de inteligencia occidentales dicen que estaba a cargo del Proyecto Amad.