El Tribunal Supremo israelí ordenó el jueves derribar, antes de finales de 2016, la colonia ilegal de Amona, en Cisjordania, última decisión de una serie que comenzó con una primera orden de desmantelamiento hace 10 años.

Israel "debe aplicar la orden de derribo de todas las estructuras, tal y como se comprometió a hacerlo", según el texto de la decisión, que subraya que las 50 familias que viven en Amona tienen dos años para alojarse en otro sitio.

Amona, construida cerca de Ramala en tierras que pertenecían a palestinos, ha sido escenario de disturbios en 2006, durante un intento de evacuación de la colonia.

En su decisión, el Supremo también recordó que varios asuntos relacionados con la propiedad de algunos terrenos de Amona seguían siendo objeto de estudio por los tribunales.

Un tribunal decidió en junio, por primera vez, indemnizar a seis palestinos cuyas tierras habían sido requisadas para construir Amona.

Israel considera ilegales las colonias construidas sin el visto bueno del Gobierno.

La comunidad internacional considera, por su parte, que todas las colonias erigidas en el territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este son ilegales, estén o no autorizadas por el Ejecutivo.

mrc