Washington. Israel y Emiratos Árabes Unidos anunciaron que normalizarán sus relaciones diplomáticas y forjarán una nueva relación, en un acercamiento que mueve el foco de la política en Oriente Medio desde Palestina a Irán.

Según el compromiso, en que medió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Israel ha acordado suspender la aplicación de la soberanía en las áreas de Cisjordania que ha estado considerando anexar.

Los Emiratos Árabes Unidos no reconocía a Israel y no tenían relaciones diplomáticas o económicas formales hasta ahora.

El acuerdo prevé dar a los musulmanes un mayor acceso a la mezquita de Al-Aqsa en la Ciudad Vieja de Jerusalén, permitiéndoles volar de Abu Dabi a Tel Aviv, dijeron las autoridades de la Casa Blanca.

En una declaración conjunta, Trump, Benjamin Netanyahu, el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Mohammed Bin Zayed, dijeron que: “Este histórico avance diplomático hará avanzar la paz en la región del Oriente Medio y es un testimonio de la audaz diplomacia y visión de los tres líderes y del coraje de los Emiratos Árabes Unidos e Israel para trazar un nuevo camino que desbloqueará el gran potencial de la región”.

El convenio, que se conocerá como los Acuerdos de Abraham, también le da a Trump un logro en política exterior cuando busca la reelección el 3 de noviembre.

Netanyahu matizó que la anexión está “postergada”, pero que Israel no ha renunciado a hacerla. “Comienza una nueva era en las relaciones entre Israel y el mundo árabe”.

“Cheque en blanco”

Sin embargo, los líderes palestinos no compartieron este entusiasmo. La Autoridad Palestina presidida por Mahmud Abas lo calificó de “traición” a la causa palestina y pidió una reunión de emergencia de la Liga Árabe.

Marta Tawil, profesora-investigadora del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México, puntualizó que este anuncio le recuerda a los palestinos que están solos.

Agregó que el acuerdo EAU-Israel le permite a Trump jactarse de que su “plan del Siglo”, para el conflicto palestino-israelí que hizo con su yerno Jared Kushner, ha conducido a una especie de paz árabe-israelí. Además, es un factor que le puede impulsar frente a los votantes evangelistas.

Para Indira Sánchez, profesora-investigadora en el TEC de Monterrey, este acuerdo “que no es de paz” rezaga más a los palestinos dejándolos en una situación mucho más catastrófica porque ya nadie les está dando voz.

Asimismo, destacó que EU está moviendo las piezas del ajedrez geopolítico através de Israel y socios árabes para enfrentar al bloque de Irán y China en la región y también para minimizar los gastos económicos que ha destinado a esa zona de conflicto, así como anotarse puntos de cara a las elecciones por su supesta gestión de paz en Medio Oriente. (Con información de Perla Pineda)