Ayer, Israel atizó sus acusaciones contra Irán con el argumento de que la nación islámica lidera una campaña internacional de terror, luego de una extraña serie de explosiones en Bangkok, durante las cuales un hombre iraní armado con granadas aparentemente se voló las piernas.

En Singapur, como parte de una gira por el sudeste de Asia, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, afirmó que las explosiones demostraron la continua amenaza que representa Irán y el grupo militante chiíta libanés.

Irán y Hezbolá son elementos terroristas incontrolables, son un peligro para la estabilidad de la región y un peligro para la estabilidad mundial , indicó Barak.

Un comunicado de su oficina informó que Barak visitó Bangkok el domingo. Las autoridades israelíes informaron a la policía tailandesa de un posible ataque presuntamente planeado en su capital, hecho que dio lugar a detención e interrogación de un presunto miembro de Hezbolá por la policía local.

Los extraños intentos de atentado contra las vidas de los representantes diplomáticos israelíes se produjeron un mes después del último asesinato de un científico nuclear iraní, lo que desencadenó una guerra de palabras entre Israel e Irán sobre un posible ataque israelí contra las instalaciones nucleares iraníes.

Irán negó su participación en los incidentes en Nueva Delhi y Tiflis. El ataque en Tiflis fue frustrado, mientras que el de Nueva Delhi dejó a la esposa de un diplomático y a otras tres personas heridas.

Las explosiones de ayer en Tailandia comenzaron con una serie de estallidos en el interior de una residencia en Bangkok. De acuerdo con servicios de noticias por cable y locales, un hombre iraní, cuyo pasaporte lo identificó como Saeid Moradi, resultó herido cuando aparentemente un paquete de explosivos detonó accidentalmente dentro de su casa.

Un ensangrentado Moradi salió de la residencia junto con otros dos hombres extranjeros que al parecer no estaban lesionados, de acuerdo con los cables. Después, Moradi supuestamente lanzó una granada contra un taxi que se negó a recogerlo, lo que provocó graves daños en el vehículo, y lanzó otra granada a la policía cuando intentaron acercarse. La segunda granada explotó antes de llegar a los oficiales y voló las piernas de Moradi, de acuerdo con los informes de agencias noticiosas.