Estambul. El presidente Trump negó que Irán desmantelara una red de espionaje maquinada por la CIA para encargarse del monitoreo de zonas militares estratégicas, calificando a lo declarado por Irán como una “historia totalmente falsa”, en medio de lo que podría ser una profunda crisis entre Teherán y occidente.

Por la mañana, Irán había revelado que sus fuerzas de inteligencia identificaron y arrestaron a 17 iraníes sospechosos de espiar para la CIA, y que algunos de ellos serán condenados a muerte.

El secretario de Relaciones Exteriores británico, Jeremy Hunt, anunció la formación de una misión de protección marítima europea, para garantizar un tránsito seguro en el estrecho, una vía fluvial clave para barcos petroleros.

La semana pasada, Irán confiscó un petrolero con bandera británica, supuestamente por “violar las normas marítimas”, un acto con claros tintes de venganza, después de que a principios de este mes Reino Unido ordenara la detención de un barco iraní frente a las costas de Gibraltar.

Las autoridades iraníes mostraron fotografías de las supuestas pruebas de la desarticulación de la red de espionaje.

Medios estatales publicaron lo que dijeron. Eran fotos, credenciales y números de teléfonos de los supuestos espías. Las fotografías parecían haber sido sacadas de las redes sociales.

También comentaron que su centro de operaciones se encontraba en Austria.