El gobierno iraní, decidido a limitar la influencia occidental y defenderse contra ataques cibernéticos, parece haber sentado las bases técnicas para una red nacional que se podría separar del Internet y permitirle un mayor control sobre el flujo de información.

El concepto de una red autónoma ha reverberado en Irán desde hace casi una década y con frecuencia ha sido tratada con escepticismo, dada la enorme inversión en infraestructura y seguridad que se requiere. Pero los funcionarios iraníes y expertos externos afirman que el desarrollo de la red se ha acelerado luego de ataques cibernéticos dirigidos al programa nuclear del país.

El mes pasado, el Ministro de Comunicaciones y Tecnología de la Información de Irán dio a conocer un plan para sacar a las agencias gubernamentales clave y militares de Internet y meterlas en la nueva red a finales de septiembre. Investigadores de seguridad de Estados Unidos expusieron que ven por primera vez evidencias de una red operativa consistente con los planes que Irán había publicado previamente.

Los investigadores expusieron, en un informe, que han encontrado versiones funcionales de los sitios de los ministerios del gobierno, universidades y empresas en dicha red. También encontraron evidencia de una capacidad de filtrado ya en operación.

En el núcleo de la red se encontraron equipos fabricados por la empresa china Huawei, que es capaz de otorgar una sofisticada vigilancia al tráfico en la red.