El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que Irán estaría a seis o siete meses de lograr la capacidad de desarrollo de un arma nuclear, buscando sumar urgencia a su demanda para que Estados Unidos indique una clara "línea roja" a Teherán en sus ambiciones atómicas.

Dirigiéndose al público estadounidense, Netanyahu dijo en entrevistas por televisión que para mediados del 2013 Irán podría contar con 90% del uranio enriquecido necesario para la fabricación de una bomba nuclear.

El líder israelí instó a Estados Unidos a imponer límites a Irán bajo la amenaza de tomar acciones militares, algo que el presidente Barack Obama se niega a hacer.

Tienen que colocar una línea roja sobre ellos ahora, antes de que sea demasiado tarde", declaró Netanyahu al programa "Meet the Press" de la cadena NBC, y dijo que con esa medida Estados Unidos podría reducir la posibilidad de tener que atacar los sitios nucleares iraníes.

El desacuerdo entre los líderes de Estados Unidos e Israel -sumado a la decisión de Obama de no reunirse con Netanyahu a fines de mes- ha expuesto la profunda división entre ambos países y elevado la presión sobre el líder demócrata en el tramo final de su campaña para conseguir la reelección en noviembre.

Fue la señal más clara hasta el momento de Netanyahu sobre por qué ha seguido presionando a Washington para que confronte a Teherán con un estricto ultimátum. Al mismo tiempo, su enfoque parecía destinado a generar más tensiones con Obama, con quien mantiene una relación notoriamente tirante.

Funcionarios estadounidenses dicen que Irán aún debe decidir sobre el "paso definitivo" -la apuesta final para obtener todos los componentes de una bomba nuclear- y han expresado su confianza en que la república islámica todavía se encuentre a un año de distancia para conseguir la capacidad de fabricar arsenal atómico, en caso de que desee hacerlo.

Esto contrasta con los plazos anunciados por Netanyahu, aunque el líder israelí no dijo directamente que Irán había decidido manufacturar un arma nuclear.

Netanyahu no mostró señales de bajar la guardia el domingo e incluso intentó vincular el riesgo de Irán nuclearizado con la furia causada en el mundo islámico por un video sobre el profeta Mahoma que resultó ofensivo para muchos musulmanes y causó ataques a embajadas del país estadounidense.

Es el mismo fanatismo que se ve hoy con la irrupción a las embajadas. ¿Quieren que estos fanáticos tengan armas nucleares?", inquirió el líder de derecha en la entrevista con la cadena NBC, en una clara apelación emotiva a los estadounidenses impactados por las violentas protestas.

No obstante, no ha habido acusaciones sobre alguna intervención de Irán para avivar la violencia vista esta semana en capitales de países musulmanes desde Oriente Medio al norte de África.

EISS