Madrid.- El gobierno de Irán apoyó hoy la iniciativa de reconciliación nacional propuesta la víspera por el presidente de Siria, Bashar al-Assad, para poner fin a casi 22 meses de conflicto, mientras Turquía calificó el plan como una "promesa vacía".

"En línea con nuestra posición en lo que respecta a la solución de la crisis siria, Irán apoya el plan del presidente al-Assad para resolver la crisis", dijo el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Salehi, citado por la televisión Press TV.

Salehi llamó a todos los partidos políticos y a los opositores sirios, así como a la comunidad internacional a desplegar esfuerzos y aprovechar esta oportunidad apoyando la iniciativa de al-Assad para evitar de esta manera la extensión de la inestabilidad en la región.

El plan "rechaza la violencia, el terrorismo y las injerencias extranjeras, y propone un proceso político global", destacó el jefe de la diplomacia iraní, cuyo país en el principal aliado del régimen sirio en la región.

El presidente sirio propuso el domingo un plan de reconciliación nacional que contempla el cese del suministro internacional de armas a los rebeldes, la formación de un nuevo gobierno, la elaboración de una nueva Constitución y una amnistía general.

Durante su primer discurso a la nación en siete meses, transmitido por la televisión, al-Assad propuso su iniciativa de paz, la cual fue rechazada inmediatamente por la coalición opositora que insiste en la renuncia del mandatario.

Francia indicó que el discurso de al-Assad mostró que el líder sirio ha perdido el contacto con la realidad tras casi 22 meses de conflicto en el que más de 60,000 personas han muerto, según cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, consideró este lunes por su parte que el ofrecimiento de al-Assad para celebrar una "conferencia de reconciliación" es "una promesa vacía".

Subrayó que el mandatario sirio "parece no entender lo que está ocurriendo en su propio país, donde su pueblo exige su dimisión desde marzo de 2011, según el diario turco Today's Zaman.

"No es posible avanzar sin reconocer a la oposición que el resto del mundo ha reconocido", dijo Davutoglu.

Pidió a la comunidad internacional reunirse con la Coalición Nacional de las Fuerzas de Oposición y la Revolución Siria (CNFORS) para trazar un plan de transición en lugar de intentar convencer a al-Assad de abandonar el poder.

En tanto, el gobierno de China consideró que "el diálogo político es la única salida" para poner fin al conflicto y urgió a Siria a formar un gobierno de transición que represente al régimen de al-Assad y a la oposición.

En respuesta al plan propuesto por el presidente sirio, el vocero de la cancillería china, Hong Lei, dijo que tanto el régimen como la oposición de esa nación "deben considerar los intereses a largo plazo de su pueblo, declarando inmediatamente un alto al fuego".

A pesar de la iniciativa de paz de al-Assad, sus fuerzas continuaron este lunes sus ataques en la zona de Daraya, un suburbio de Damasco, así como en las cercanías del aeropuerto militar de Taftanaz, en la norteña provincia de Idlib.

A pesar de los ataques, los rebeldes controlan ahora amplias áreas del norte y del este de Siria, la mayoría de sus cruces fronterizos con Turquía y varios suburbios en las afueras de Damasco, tras seis meses de avances.

Sin embargo, las fuerzas leales al régimen sirio aún están atrincherados en Damasco y controlan la mayor parte del densamente poblado suroeste de Damasco, la costa mediterránea, la principal carretera norte-sur y bases militares en todo el país.

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