Washington era objeto de duras críticas por parte de Bagdad a causa de su decisión de prohibir la entrada de iraquíes a Estados Unidos, pese a que ambos países son aliados en la lucha contra los yihadistas.

La decisión que tomó Donald Trump de prohibir la entrada a EU de ciudadanos de siete nacionalidades, incluyendo la iraquí, causó indignación en Irak, cuyas fuerzas han luchado contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) con la ayuda de Estados Unidos desde hace más de dos años, y condujo a llamados para que también se prohibiera la entrada de ciudadanos estadounidenses al país.

Hemos pedido claramente que el gobierno iraquí responda recíprocamente en todos los asuntos (...) con Estados Unidos , declaró Hassan Shwairid, vicedirector del comité de Relaciones Exteriores del Parlamento iraquí.

Por su papel en la lucha contra el EI, Irak merece recibir un trato especial en lugar de restricciones, dijo Shwairid.

No puede ser que Irak combata al EI en representación del resto de países del mundo y sea tratado como los otros países , denunció el diputado.

Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que se estaban celebrando reuniones para determinar la respuesta de Irak.

Saquen a sus nacionales

La poderosa organización paramilitar Hashed al Shaabi, que agrupa a las milicias chiitas respaldadas por Irán que combatieron contra las fuerzas estadounidenses en los últimos años, pidió que se vetara la entrada de estadounidenses al país.

Tras la decisión del presidente estadounidense de prohibir la entrada de ciudadanos iraquíes a Estados Unidos, pedimos que se impida que los estadounidenses entren en Irak ,y la expulsión de todos aquellos presentes en el país, reclamó Hashed en un comunicado.