Las principales cabezas de las agencias de inteligencia coincidieron en que el interés de Rusia por intervenir en las elecciones legislativas de Estados Unidos sí existe.

Su evaluación contrasta con la del presidente Trump, quien ha expresado en varias ocasiones su escepticismo sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales del 2016.

Durante una audiencia del Comité de Inteligencia del Senado sobre las amenazas mundiales, los demócratas exigieron conocer las acciones de la comunidad de inteligencia para contrarrestar las estrategias de Rusia, y si Trump les ha dado instrucciones explícitas para hacerlo.

“No podemos enfrentarnos a esta grave amenaza sin una respuesta gubernamental cuando el líder del gobierno sigue negando que exista”, dijo el senador Angus King (Independiente por el estado de Maine).

La desconexión entre Trump y las áreas de inteligencia ha generado la preocupación de que el gobierno de los Estados Unidos no podrá montar un plan eficaz para rechazar las operaciones de influencia rusa en las próximas elecciones de mitad de periodo.

El director de Inteligencia Nacional, Daniel Coats, dijo que no hay “ninguna agencia a cargo” de investigar la posible injerencia rusa.

Su confesión generó enojo entre los senadores demócratas.

“El hecho de que no tenemos claridad sobre quién está a cargo (de la investigación), significa, creo, que no tenemos un plan completo”, dijo el demócrata Mark R. Warner, vicepresidente del comité de Inteligencia que se encuentra investigando la posible injerencia rusa durante las elecciones del 2016.

También comentó que las compañías de redes sociales han sido “lentos en reconocer la amenaza” de los bots rusos, por lo que “les falta mucho por hacer”.