El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que no consideraba necesario pedir al gobierno griego que obligue al sector privado a reducir los sueldos.

"No es necesario exigir al sector privado que reduzca los salarios", indicó la directora de Relaciones Exteriores del FMI, Caroline Atkinson, durante una rueda de prensa en Washington.

El FMI atribuyó el 9 de mayo un préstamo de 30,000 millones de euros distribuidos en tres años a Grecia, país confrontado a una grave crisis presupuestaria. A cambio, el gobierno de Atenas de comprometió a implementar medidas de austeridad drásticas, que incluyen la reducción de las remuneraciones de los funcionarios públicos.

Dos diarios griegos habían afirmado que el FMI y la Unión Europea exigía del gobierno de Georges Papandreou medidas para regular los sueldos del sector privado, algo que en general el organismo desaconseja a los estados.

Manifestantes marchan frente al Parlamento

Más de 20,000 manifestantes marcharon el jueves al Parlamento griego en Atenas en la cuarta huelga general del año contra las severas medidas de austeridad del gobierno ante la crisis y en la primera protesta desde que tres personas murieron en un banco en llamas.

Dos manifestaciones separadas terminaron en paz, pero funcionarios municipales y comerciantes tomaron medidas de seguridad extremas en caso de que hubiera actos de violencia como los de hace dos semanas.

Las tiendas cerraron y bajaron sus persianas antes de que la marcha comenzara y la policía desplegó 1,700 agentes, que temprano arrestaron a 36 personas.

Frente al Parlamento, los manifestantes golpearon cacerolas y sartenes al grito de Ladrones, ladrones'', aunque no intentaron superar el cordón de policías que protegía el edificio.

La huelga causó el cierre de escuelas, servicios ferroviarios y de transbordadores fluviales y llevó a los hospitales a funcionar sólo con personal de emergencia. También la Acrópolis y otros sitios históricos cerraron.

El primer ministro George Papandreu, de visita en Líbano, dijo que comprendía a los manifestantes.

El pueblo griego, comprensiblemente, expresa su opinión sobre la crisis económica y es doloroso'', dijo. Entendemos esto y lo entiendo personalmente. También sabemos que debemos seguir adelante con estos cambios para que el país tenga una economía viable, competitiva''.

Los sindicatos se oponen a las medidas severas que impuso el gobierno ante la falta de fondos. Durante la última huelga general, el 5 de mayo, tres empleados, incluida una mujer embarazada, murieron cuando manifestantes incendiaron un banco.

El jueves se hizo un minuto de silencio antes de la marcha en homenaje a las víctimas.

El único momento de tensión se vivió luego de la manifestación, cuando unos 20 jóvenes se sentaron en medio de una avenida importante frente al Parlamento.

Rodeados por cámaras de televisión y fotógrafos, los jóvenes se mantuvieron allí cerca de una hora y obligaron al tráfico a desviarse. Finalmente, policías antidisturbios los sacaron a la fuerza.

El enojo ha crecido entre la población debido a los fuertes cortes de pensiones y salarios, acompañados por altos aumentos de impuestos, que buscan sacar a Grecia de una crisis de deuda inédita.

Las medidas fueron necesarias para que el país recibiera un préstamo a tres años de 134,970 millones de dólares (110,000 millones de euros) de otros integrantes de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional.

RDS