Londres.- El primer ministro británico David Cameron acusó a Buenos Aires el miércoles de tener una actitud "colonialista" hacia las islas Malvinas, en declaraciones que el ministro del Interior argentino consideró "absolutamente ofensivas".

Cameron dijo que efectuó una reunión especial del Consejo de Seguridad Nacional para discutir las tensiones en torno a las Islas Malvinas.

El primer ministro dijo a los legisladores que el panel de ministros y jefes militares se reunió el martes para debatir las recientes medidas argentinas sobre el disputado territorio en el Atlántico Sur.

El mes pasado, Argentina persuadió a Brasil, Uruguay y Chile a sumarse a una resolución comercial del Mercosur de rechazar a toda nave que llevara las bandera de las Falklands (como denominan los británicos a las islas), que muestra una oveja y un barco junto con la bandera del Reino Unido.

Argentina reclama la soberanía de las islas, a 460 kilómetros (290 millas) al este de sus costas. Perdió una breve guerra con Gran Bretaña por las islas en 1982.

Cameron afirmó que el pueblo de las islas debe decidir su futuro.

"El punto absolutamente vital es que estamos conscientes de que el futuro de las Islas Falklands es una cuestión del pueblo mismo", afirmó el primer ministro. "Mientras deseen seguir siendo parte del Reino Unido y ser británicos, deben poder hacerlo".

Agregó que Argentina está asumiendo una actitud colonialista sobre los residentes de las islas.

Lo que los argentinos han estado diciendo recientemente, diría yo, es más bien colonialismo porque esa gente quiere seguir siendo británica y los argentinos quieren que sean otra cosa", agregó.

El ministro del Interior de Argentina, Florencio Randazzo, calificó como "absolutamente ofensivos" los dichos de Cameron.

Es absolutamente ofensivo, sobre todo tratándose de Gran Bretaña. La historia muestra claramente cuál fue su actitud frente al mundo", dijo Randazzo a los periodistas al inaugurar una unidad donde se tramitan pasaportes y documentos de identidad en un centro comercial de Buenos Aires.

El funcionario también señaló que es de esperar que el Reino Unido "acepte la resolución de Naciones Unidas y se siente a negociar" la soberanía del archipiélago.

Por su parte, el canciller británico William Hague afirmó el miércoles en Brasil que la posición de su gobierno sobre las Malvinas es consecuente con los derechos de la población de las islas, pese a reconocer que su postura discrepa con la de los países latinoamericanos.

"La posición británica sobre esto es conocida y lo ha sido por mucho tiempo y no cambiará. Creemos en la autodeterminación del pueblo de las Islas Falkland", declaró en una conferencia de prensa conjunta con su colega brasileño Antonio Patriota.

"Es una cuestión de sus derechos, es una cuestión de sus derechos humanos (de los habitantes de las islas)", expresó Hague, quien dijo que abordó el tema en su conversación con Patriota, en su primera visita a América Latina desde que asumió el cargo.

Hague reconoció que mantiene discrepancias con los países suramericanos sobre ese tema, pero que "eso no impide que tengamos una amistad increíblemente productiva y creciente".

Patriota, a su vez, reafirmó la posición de su gobierno y los restantes países suramericanos de defender la soberanía argentina sobre las islas del Atlántico Sur, así como la resolución de la ONU para que Gran Bretaña discuta sus diferencias con Argentina.

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